ACTORES, INSTITUCIONES, CONFLICTOS
(CRISTIAN CUGAT)
La relación de los actores con la institución
El individuo e institución se requieren y construyen mutuamente en un vínculo de permanente
intercambio. El concepto de institución se encuentra ligado a la idea de lo establecido, de lo
reglamentado, de la norma y la ley. Estas nociones, a su vez, remiten a diferentes cuestiones. Por una
parte a la unión necesaria que debe existir para que estemos “sujetos” a las instituciones; y por otra,
también pueden asociarse a cuestiones como el disciplinamiento (como regulación de
comportamientos) que se propone cada institución.
“Institución:
1. f. Establecimiento o fundación de algo.
2. f. Cosa establecida o fundada.
3. f. Organismo que desempeña una función de interés público, especialmente benéfico o docente.”
(RAE)
Si bien cuando pensamos en normas y leyes puede aparecer una connotación negativa, las reglas son
necesarias en las instituciones en la medida en que abren el espacio para que se pueda cumplir con
una función específica. Pero también se justifican si favorecen y facilitan la realización de una
actividad significativa. Otro punto importante a señalar es que en la relación que establecemos con la
ley se entretejen aspectos objetivos y subjetivos. Los primeros se encarnan en la norma tal como está
formulada; mientras que los segundos se vinculan al campo de las representaciones que
interiorizamos acerca de esas normas, cómo las valoramos y entendemos. Objetiva y subjetivamente
la ley tiene un doble carácter. Por un lado, delimita las prohibiciones (es decir impone, constriñe,
reprime). Por el otro, ofrece seguridad y protección. Este interjuego entre la prohibición y la
protección da cuenta del carácter ambivalente que poseen las instituciones en su dinámica y que se
traduce en relaciones entre los actores y la institución, sesgadas por un doble movimiento
(simultáneo y contradictorio) de atracción y repulsión.
Las leyes y las normas tienen el propósito de volver previsibles los comportamientos de los actores,
es decir, de establecer zonas de certidumbre. Pero como no es posible prever el conjunto de
conductas requeridas para el desempeño de cualquier rol, las normas siempre dejen zonas de
incertidumbre.
Para cada actividad es necesario el mínimo de certezas que nos aseguren el encuentro con otros y la
realización de las tareas, pero al interior de ese marco se hace necesario que aparezcan intersticios
para la libertad de los actores.
AGUS ZITO
Actores y poder
El poder a veces, está relacionado con los lugares formales y en particular, con las cúpulas que
dirigen las instituciones, organizadas piramidalmente. Sin embargo no siempre el poder esta allí. Las
redes informales de una institución dan cuenta de cómo se ha distribuido y concentrado el poder en
las prácticas cotidianas de la institución. Desde esta perspectiva, el poder remite a las relaciones de
intercambio entre los actores institucionales y no tiene existencia por sí mismo sino en una red de
relaciones.
Las relaciones de intercambio asimétricas implican reflexionar acerca de las diferentes zonas de
clivaje, es decir, zonas de ruptura, presentes en las instituciones. Un primer clivaje es el que separa a
los agentes de los usuarios. Los agentes son aquellos que se dicen representantes de la institución
(los que hablan en su nombre); los usuarios, por su parte, están constituidos por el grupo de actores a
quienes se intenta imponer la disciplina (norma, ley) institucional.
Los modos particulares en que en cada institución aparecen los clivajes y como se posicionan los
actores frente a los mismos, configurará distintas redes de poder. Conocer las zonas de clivaje es
sumamente importante porque permite que los actores institucionales puedan reconocer lugares
desde los cuales trabajar para desarrollar acciones que tiendan lazos para articular lugares de posible
fractura.
Los clivajes institucionales están relacionados con el hecho de que en cada institución, cada actor y
grupo de actores, hace uso de una fuente de poder. Estas pueden estar provenir de diferentes lugares,
entre ellos: conocer la normativa, poseer medios de sanción, manejar los medios de control de los
recursos, acceder a la información, controlar la circulación de las informaciones, la legitimidad que
emana de la autoridad formal, la competencia técnica.
LAUTARO MALLO
Actores y conflictos
En toda institución el conflicto es inherente a su funcionamiento, a su propia dinámica.
Uno de los aspectos a tener en cuenta para entender el tema de los conflictos se relaciona con las
múltiples estrategias que los actores institucionales desarrollan, consciente o inconscientemente, con
el objetivo de satisfacer sus deseos y necesidades personales y profesionales. Desde este lugar,
resulta lógico reconocer que muchas de estas estrategias diferenciadas entran en pugna y muchas
veces se hace muy difícil llegar al punto de poder conciliarlas. La posibilidad de resolver estas
diferencias se relaciona con las capacidades de cada institución para satisfacer los intereses, con las
características de su cultura institucional, con la forma de asignar los recursos y con los modos en
que históricamente han resuelto los conflictos.
• El carácter de los conflictos: lo previsible, lo imponderable
Los conflictos son agrupados, según las autoras en previsibles e imponderables. Los primeros son
aquellos conflictos recurrentes en las instituciones; es decir que podemos anticipar su aparición.
Estos conflictos suelen alterar el funcionamiento de la cotidianeidad pero no necesariamente
conllevan o aportan alguna novedad. Los segundos, son aquellos que ‘hacen irrupción’ y son
novedosos en las instituciones. Pueden adquirir dos caracteres diferentes. Por un lado, pueden ser
retroversivos, que se asocian al deseo de retorno a momentos previos de la historia institucional, o
por el contrario, pueden ser proversivos, es decir, que apunten a proponer un proyecto innovador
para la institución. En ambos casos, si bien los conflictos son inherentes a la vida institucional, la
sobreabundancia, persistencia o simultaneidad de conflictos en relación con las actividades
sustantivas de la escuela, pueden ser riesgosos para las instituciones.
ORI ALFONSO
• El posicionamiento de los actores frente a los conflictos
(BUSCAR DEFINICION DE CONFLICTOS)
En relación al posicionamiento, según Frigerio y Poggi, se establecen cuatro modalidades:
El conflicto es ignorado: son aquellos problemas o dificultades que no se representan como tales
para los actores institucionales.
El conflicto se elude: el conflicto es percibido por los actores pero se evita que aparezca claramente
explicitado. Se percibe, habitualmente, situaciones de malestar, rumores y chismes.
El conflicto se redefine y se disuelve: en este caso el problema pierde la importancia que tenía, deja
de obstaculizar la tarea y la situación evoluciona. Este caso se produce cuando las personas
establecen acuerdos en función de ciertos objetivos compartidos; si bien el conflicto no se resuelve
se aprende a operar a pesar del mismo.
El conflicto se elabora y se resuelve: en este punto se reconoce a los conflictos como parte de
situaciones en las que entra en juego el poder y para ello se plantean alternativas consensuadas para
la resolución del conflicto.
( CRISTIAN LUNA)
LA PARTICIPACIÓN “Entendemos por participación al conjunto de actividades mediante las
cuales los individuos se hacen presentes y ejercen influencia en ese elemento común que
conforma el ámbito de lo público”.5 A partir de esta definición de las autoras, podemos decir
que la participación genera el desarrollo de sentimientos de pertenencia que posibilita
afrontar situaciones de crisis y de cambio. De allí el que se considere a la participación como
un mecanismo clave en la organización de las instituciones y en los fines que éstas
persiguen.
¿Por qué es importante la participación?. Porque implica reconocernos con el derecho en los
procesos en los cuales se toman las decisiones que afectan nuestra vida, porque implica la
necesidad de comprometernos para poder llevar adelante cualquier proyecto institucional,
porque resalta la necesaria contribución a un régimen democrático.
Niveles y formas de participación El análisis de estas autoras considera dos formas
principales de participación:
La indirecta: se concreta en la elección de representantes, es decir, en aquellas
personas en las que se delega la tarea de considerar alternativas y decisiones para toda la
sociedad.
La activa o directa: es aquella que supone la intervención del individuo en la gestión
de la pública.
Se pueden distinguir cinco niveles de participación activa o directa: 5 Idem 1. - Informativo:
implica un rol pasivo de los actores ya que sólo se limitan a estar informados, a conocer y
por ende capacitarse. - Consultivo: se requiere a los individuos o grupos su opinión respecto
a la conveniencia o no de tomar ciertas decisiones. En general no posee carácter vinculante
porque influye y condiciona las decisiones pero no actúa en la determinación de las mismas.
- Decisorio: los actores participan como miembros plenos en los procesos de toma de
decisiones. - Ejecutivo: El rol de los actores está dado a partir de la concreción de decisiones
previamente tomadas. - Evaluativo: Implica participar a partir de evaluar y verificar lo
realizado por otro
(POCHOCLO)
Obstáculos y límites a la participación. Los límites en la participación se relacionan
principalmente con las posibilidades y la capacidad de los actores de intervenir en espacios
que se abren al diálogo en la institución. En este sentido, el interés por participar se relaciona
con tres cuestiones fundamentales, según el análisis de estas autoras:
Condiciones históricas (vinculadas a la escasa tradición de los mecanismos participativos y de
la búsqueda del consenso en la toma de decisiones).
Condiciones socioculturales (se refieren a los condicionamientos y a las restricciones que
pueden tener determinados sujetos para participar, como por ejemplo el nivel de instrucción)
La dinámica institucional (la complejidad de los procesos institucionales muchas veces requiere
de decisiones e intervenciones que se pueden someter a discusión a través de mecanismos
participativos) A partir de esta serie de discusiones y reflexiones cabe comenzar a
preguntarnos cómo podemos promover procesos que tiendan a facilitar y favorecer la
participación en nuestras instituciones.
(SANTUCHO)
• Instituciones educativas y conflictos
Dentro de las instituciones educativas se pueden encontrar al menos cuatro tipos de conflictos:
a) Conflictos en torno a la pluralidad de pertenencias
Se entiende por pluralidad de pertenencia al hecho de formar parte simultáneamente, dentro del
mismo sistema, de distintos establecimientos, desempeñando distintos roles, a veces en distintos
niveles o modalidades.
En el interior mismo del sistema educativo es usual la pluralidad de pertenencias: concurrimos a
diferentes establecimientos.
La pluralidad de pertenencias suele ser una fuente de conflicto. Esto se manifiesta de diversas
maneras, por ejemplo en: grados de identificación, adhesión y pertenencia.
En lo que concierne a las instituciones encontraremos distintas modalidades, existen aquellas que
promueven y las que no la integración y pertenencia a la institución. Tener presente la noción de
pluralidad de pertenencias es tener en cuenta que cada actor se debe reacomodar a cada
establecimiento y a cada rol. Los contratos institucionales pueden facilitar el reacomodamiento y la
integración.
b) Conflictos en torno a la definición del proyecto institucional
Deviene no sólo de la convivencia de diferentes actores con objetivos personales propios en relación
a la institución, sino por la pluralidad de exigencias y requerimientos del entorno hacia el
establecimiento. Esto se constituye en una fuente potencial de conflictos que puede expresarse en
obstáculos en la definición de prioridades y en dificultades para el diseño de las acciones necesarias
a realizar en el marco del proyecto institucional.
Es importante ponderar entonces cada uno de los intereses, expectativas y necesidades, tratando de
respetar e integrar cada uno de los diversos grupos, sin dejar de lado el contrato escuela - sociedad.
También es importante reconocer los márgenes de libertad de los actores para operar en el interior
del establecimiento, sin sobrevalorar ni subvaluar a unos respecto de otros.
(POCHOCLO)
c) Conflictos en torno a la operacionalización y concreción del proyecto educativo
Una vez ponderados y establecidos algunos acuerdos sobre los objetivos del proyecto institucional,
otra fuente de conflicto se puede generar cuando éstos deben ser traducidos en objetivos más
operativos.
De alguna manera pueden entrar en colisión actores encargados de la planificación, los sistemas de
información y control porque los objetivos condicionan fuertemente las estructuras, procesos y
líneas de acción de una institución.
Temas claves para la gestión serán: consenso, conciliación, negociación, palabras casi mágicas para
abordar los conflictos que se susciten.
d) Conflictos entre la autoridad formal y la autoridad funcional
Los actores asumen en la estructura de la organización múltiples funciones especializadas,
denominadas por algunos: autoridad funcional. Entre ésta y la autoridad formal se generan tensiones
y se potencializan conflictos. Este tipo de conflictos tiende a relativizarse a medida que las
autoridades formales pueden legitimar su posición fortaleciendo su saber experto.
Actores institucionales
LAUTARO MALLO
EL DIRECTOR: La noción de autoridad es un concepto necesario comprender en la
relación directivo - institución. Este liderazgo puede tener base en el saber y sus
habilidades, en la continencia de situaciones afectivas, etc. El rol directivo implica la
gestión de los procesos formales de la institución, aquellos formulados y planificados,
pero a su vez acciones sobre situaciones no planificadas como son las relacionadas
con las actitudes de los actores institucionales.
El rol del director en una escuela con necesidad de cambio, en transformación
educativa, pensando este proceso como una necesidad de reflexión, análisis, y
cuestionamientos de sus propuestas, que orientan y reorientan la marcha institucional,
con objeto de acomodarse a las necesidades de las demandas sociales de su
territorio, y como también de tomar una perspectiva critica para poder modificar en
función del desarrollo positivo de la sociedad que la sostiene. Lo que implica cambios
tales que se modifiquen radicalmente las configuraciones institucionales
Un error muy común en los directivos es de no mantener relaciones con sus
subordinados, con el miedo de perder autoridad. Con esa distancia van perdiendo
noción de la realidad cotidiana de los docentes y empleados, con la posible
consecuencia de hacer lecturas erróneas para la toma de decisiones.
Un director debe tener un grado importante de estabilidad emocional, ya que en un
mundo de cambios permanente, que exige una reestructuración permanente de la
institución, para que esta no quede caduca en su estructura, esta evolución cultural
genera grandes ansiedades en sus actores, dando cuadros de presunciones que
pueden desembocar en conflictos internos, con el consecuente deterioro de la tarea
institucional. El rol del director es el de calmar las ansiedades o dar un marco
contenedor de cambio, que permita restablecer los equilibrios correspondientes,
quizás una solución es la de ir pensando, anticipando en equipo las posibles variables
de cambio que implican cada reestructuración.
LOS ALUMNOS
POCHOCLO
El alumno actual se caracteriza por ser interactivo, espontáneo, inquieto,
resuelto, crítico, hábil en el uso de tecnologías y ávido de experiencias y
sensaciones nuevas; por consiguiente, su rol en el aula ya no es el de un simple
espectador ni el de un simple "comprador" de un "producto" vendido por el
profesor, sino al contrario, el estudiante actual genera su propio
conocimiento, sólo con la ayuda del profesor, aunando y relacionando
productivamente el cúmulo de informaciones que posee, encauzando éstas en
pro de su beneficio personal, es decir, creando un aprendizaje significativo
para su vida y para su entorno social; en otras palabras, es el propio educando
quien produce su aprendizaje y quien dirige, en definitiva, el proceso de
enseñanza - aprendizaje.
El docente, en el aula actual, pierde protagonismo, pues ya no es el alumno
quien está a su disposición, sino que ahora es él quien está sujeto a los
intereses y características de estos nuevos educandos.
Sin lugar a dudas, el alumno descrito anteriormente es el que encontramos a
diario en nuestras aulas, un alumno que muchas veces se nos torna difícil
controlar y motivar, un estudiante que en reiteradas ocasiones nos sorprende
con información que para nosotros es desconocida, un educando que nos
maravilla con sus habilidades en el manejo de tecnologías. Y también, un
alumno que no sabemos comprender porque ignoramos la procedencia de
sus actitudes, la causa de su comportamiento y el origen de sus intereses.
Por lo tanto, debemos comprender que el alumno con el que diariamente nos
relacionamos ha nacido y se ha desarrollado en una sociedad distinta a la
nuestra, una sociedad que es dirigida y que sólo subsiste gracias a
la tecnología, por ello, la noción de vida que el alumno tiene, y por ende, la
noción de aprendizaje que posee, no es igual a la de alumnos antiguos porque
simplemente el forma parte de una generación diferente.
EL DOCENTE
AGUS ZITO
Funciones del Docente
Las principales funciones que debemos realizar los docentes hoy en día son las siguientes:
0.- Diagnóstico de necesidades. Conocer al alumnado y establecer el diagnóstico de sus
necesidades:
Conocer las características individuales (conocimientos, desarrollo cognitivo y
emocional, intereses, experiencia, historial...) y grupales (coherencia, relaciones,
afinidades, experiencia de trabajo en grupo...) de los estudiantes en los que se desarrolla
su docencia.
Diagnosticar las necesidades de formación del colectivo de los estudiantes a los que se
dirige la formación, teniendo en cuenta sus características y las exigencias legales y
sociales.
1.- Preparar las clases. Organizar y gestionar situaciones mediadas de aprendizaje con
estrategias didácticas que consideren la realización de actividades de aprendizaje
(individuales y cooperativas) de gran potencial didáctico y que consideren las
características de los estudiantes.
Planificar cursos
Diseño del currículum: objetivos, contenidos, actividades, recursos, evaluación.... En
algunos casos puede ser conveniente prever distintos niveles en el logro de los objetivos.
Diseñar estrategias de enseñanza y aprendizaje (intervenciones educativas concretas,
actividades)
Preparar estrategias didácticas (series de actividades) que incluyan actividades
motivadoras, significativas, colaborativas, globalizadoras y aplicativas. Deben promover
los aprendizajes que se pretenden y contribuir al desarrollo de la personal y social de los
estudiantes.
Encaminar a los estudiantes hacia el aprendizaje autónomo y promover la utilización
autónoma de los conocimientos adquiridos, con lo que aumentará su motivación al
descubrir su aplicabilidad
Diseñar entornos de aprendizaje que consideren la utilización (contextualizada e
integrada en el currículum) de los medios de comunicación y los nuevos instrumentos
informáticos y telemáticos (TIC), aprovechando su valor informativo, comunicativo y
motivador. Así preparará oportunidades de aprendizaje para sus alumnos.
Aprovechar múltiples recursos y las aportaciones didácticas que pueden proporcionar
sus distintos códigos y lenguajes.
Considerar la posibilidad de ofrecer a los estudiantes diversas actividades que puedan
conducir al logro de los objetivos (para facilitar el tratamiento de la diversidad mediante
diversas alternativas e itinerarios)
Elaborar la web docente.
2.- Buscar y preparar materiales para los alumnos, aprovechar todos los lenguajes. Elegir
los materiales que se emplearán, el momento de hacerlo y la forma de utilización, cuidando
de los aspectos organizativos de las clases (evitar un uso descontextualizado de los
materiales didácticos). Estructurar los materiales de acuerdo con los conocimientos previos
de los alumnos (si es necesario establecer niveles).
Buscar y preparar recursos y materiales didácticos.
Buscar recursos relacionados con la asignatura.
Diseñar y preparar materiales didácticos (en soporte convencional o TIC) que faciliten
las actividades de enseñanza/aprendizaje. La elaboración de materiales exige una
preparación de las clases que redundará en eficacia.
Considerar las aportaciones de los "mass media" en la asignatura. De esta manera
también se trabajará con los estudiantes el análisis crítico de los mensajes que
transmiten estos medios (que además de proporcionar ocio y acercar la cultura,
transmiten una información "filtrada" y pautas deconducta).
Seleccionar los recursos más adecuados en cada momento (según objetivos y
contenidos, alumnos, contexto.. y las propias características delprofesor.). Su
eficacia didáctica dependerá del acierto de esta elección y de la manera en la que se
prescriba su uso)
Utilizar los diversos lenguajes disponibles.
Incorporar a los contenidos de la asignatura las aportaciones de los lenguajes icónicos,
la multimedialidad, la estructuración hiupertextual de la información... Conviene
aprovechar todos los lenguajes para potenciar los aprendizajes de los estudiantes.
Considerar también todos estos lenguajes al encargar actividades a los estudiantes, para
que éstos aprendan a utilizarlos al crear sus documentos y mensajes. Esto facilitará
luego su interacción en la sociedad (estos lenguajes forman parte de nuestra cultura)
3.- Motivar al alumnado.
Despertar el interés de los estudiantes (el deseo de aprender) hacia los objetivos y
contenidos de la asignatura (establecer relaciones con sus experiencias vitales, con
la utilidad que obtendrán...). Y mantenerlo.
Motivar a los estudiantes en el desarrollo de las actividades (proponer actividades
interesantes, incentivar la participación en clase...)
En el caso de estudiantes on-line, resulta especialmente importante proporcionar apoyo
y motivación continuada pero sin agobiar (el riesgo de abandono de los estudiantes "a
distancia" es mayor.
Establecer un buen clima relacional, afectivo, que proporcione niveles elevados de
confianza y seguridad: presentación inicial, aproximaciones personales...
4.- Docencia centrada en el estudiante, considerando la diversidad.
Gestionar el desarrollo de las clases manteniendo el orden
Ajustar las intenciones del currículo a partir de los resultados de la evaluación inicial de
los estudiantes.
Informar a los estudiantes de los objetivos y contenidos de la asignatura, así como de las
actividades que se van a realizar y del sistema de evaluación. Negociar posibles
actividades a realizar.
Impartir las clases gestionando las estrategias previstas y adaptando las actividades de
aprendizaje a las circunstancias del momento (alumnos, contexto...). Resulta
imprescindible tener una buena planificación, pero se debe actuar estratégicamente
Mantener las disciplina y el orden en clase (normas, horarios...). Las normas pueden ser
tan abiertas como se considere oportuno, pero deben cumplirse.
Proporcionar información. Constituir una fuente de información para los alumnos, pero
no la única (presentación de los aspectos más importantes de los temas, sus posibles
aplicaciones prácticas, sus relaciones con otros temas conocidos...). Sugerir la consulta
de otras fuentes alternativas
Proporcionar a los estudiantes información básica sobre los contenidos de la asignatura
(guión, visiones generales, textos básicos, esquemas...).
Indicar fuentes de información, materiales didácticos y recursos diversos.
Facilitar la comprensión de los contenidos básicos y fomentar el auto-aprendizaje.
Realizar exposiciones magistrales que faciliten la comprensión de los contenidos básicos
de la asignatura (visiones generales, conceptos difíciles,procedimientos....)
Establecer relaciones constantes entre los conocimientos previos de los estudiantes y la
información objeto de aprendizaje. Velar por unaprendizaje significativo.
Dosificar los contenidos y repetir la información cuando sea conveniente.
Presentar una perspectiva globalizadora e interdisciplinaria de los contenidos.
Enseñarles a aprender de manera autónoma, y desarrollar estrategias de auto-
aprendizaje permanente
Proponer actividades de aprendizaje y orientar su realización. Durante el desarrollo de
las actividades observar el trabajo de los estudiantes y actuar como dinamizador y
asesor. Actuar como consultor para aclarar dudas de contenidos y metodología,
aprovechar sus errores para promover nuevos aprendizajes
Orientarles para que planifiquen su trabajo de manera realista.
Conducir los aprendizajes. Hacer un seguimiento de los aprendizajes de los estudiantes
en general, solucionar sus dudas y guiar sus procesos de aprendizaje mediante las
oportunas orientaciones (explicaciones, materiales y recursos sugeridos, actividades a
realizar...).
Tratar la diversidad de los estudiantes (conocer sus características y diagnosticar sus
necesidades) ofreciendo múltiples actividades que resulten todas ellas adecuadas para el
logro de los objetivos que se pretenden. De esta manera los estudiantes podrán elegir
según sus intereses y capacidades (pueden trazar su itinerario formativo).
Fomentar la participación de los estudiantes. Los alumnos, en sus aprendizajes,
son procesadores activos de la información, no son meros receptores pasivos.
Fomentar la participación de los estudiantes en todas las actividades: hacer preguntas,
trabajar en grupo, hacer presentaciones públicas...
En el desarrollo de las actividades promover interacciones de los estudiantes con los
profesores, con los materiales didácticos y entre ellos mismos.
Promover la colaboración y el trabajo en grupo
Orientar el desarrollo de las habilidades expresiva sy comunicativas de los estudiantes
Asesorar en el uso de recursos.
Asesorar sobre la oportunidad del uso de los medios. Los medios además de actuar
como transmisores de la información, estructuran los esquemas mentales de los
estudiantes y actúan como mediadores entre la realidad y su estructura mental
exigiendo la realización de determinadas operaciones cognitivas y facilitando el
desarrollo de ciertas habilidades.
Asesorar en el uso eficaz y eficiente de herramientas tecnológicas para la búsqueda y
recuperación de la información.
Asesorar en el buen uso de los instrumentos informáticos que faciliten el proceso de la
información en la asignatura: elaboración de trabajos...
Asesorar en el uso de las TIC como medio de comunicación: entre alumnos, con el
profesor, con terceros.... Las intranets ayudarán a reforzar las interrelaciones en
la comunidad educativa de la escuela. No obstante en cada momento y circunstancia hay
que valorar el mejor canal de comunicación: personal, virtual...
Ayudar en la resolución de pequeños problemas técnicos relacionados con los
instrumentos tecnológicos: configuraciones, virus, instalación de programas...
Evaluar. Evaluar los aprendizajes de los estudiantes y las estrategias didácticas
utilizadas.
Evaluar los aprendizajes de los estudiantes (evaluaciones formativas y sumativa)
Aprovechar las posibilidades de las TIC para realizar alguna de las actividades de
evaluación y fomentar la autoevaluación por parte de los estudiantes.
Evaluar las propias intervenciones docentes, para introducir mejoras.
5.- Ofrecer tutoría y ejemplo
Hacer un seguimiento de los aprendizajes de los estudiantes individualmente y
proporcionar los feed-back adecuados en cada caso: ayudar en los problemas, asesorar...
Ayudar a los estudiantes a seleccionar las actividades de formación más adecuadas a sus
circunstancias.
Utilizar las TIC para facilitar y mejorar la acción tutorial: bases de datos para el
seguimiento de los estudiantes, tutorías telemáticas....
En tanto los alumnos sean menores de edad o las circunstancias lo aconsejen, mantener
contactos con sus familias.
Ser ejemplo de actuación y portador de valores
Actuar como ejemplo para los estudiantes: en la manera de hacer las cosas, en
las actitudes y valores (entusiasmo, responsabilidad en el trabajo...)
Dar ejemplo en la selección y buen uso de los recursos tecnológicos utilizándolos (como
instrumento didáctico y como recurso de trabajo en general) solamente cuando (y de la
manera que) aporten ventajas sobre el empleo de otros materiales más asequibles.
Dar ejemplo en la organización de los recursos tecnológicos (a nivel personal, clase,
centro...)
6.- Investigar en el aula con los estudiantes, desarrollo profesional
continuado. Experimentar en el aula, buscando nuevas estrategias didácticas y nuevas
posibilidades de utilización de los materiales didácticos
Realizar trabajos con los alumnos
Implicarse en la realización de trabajos colaborativos con los estudiantes, utilizando,
cuando resulte oportuno, los recursos informáticos y telemáticos.
Predisposición a la innovación. Investigar con los alumnos en el desarrollo de nuevas
actividades (con medios y sobre medios). Salir de la rutina, arriesgarse para mejorar los
aprendizajes de los estudiantes.
Valorar los resultados obtenidos
Hacer periódicas valoraciones de los resultados obtenidos y sobre cómo poder mejorar
los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Formación continúa
Participar en cursos para estar al día en lo que respecta a la materia de la asignatura y
también para mejorar las habilidades didácticas.
Mantener contactos con otros colegas.
Fomentar actitudes necesarias en la SI (y sus correspondientes habilidades)
Actitud positiva hacia las TIC, pero desde una perspectiva crítica, valorando más la
tecnología didáctica (dirigida a la resolución de problemas educativos ) que la simple
técnica (uso de los aparatos)
Valoración positiva del pensamiento divergente, creativo y crítico.
Trabajo autónomo (con iniciativa ante la toma de decisiones), ordenado y responsable.
Trabajo cooperativo.
Adaptación al cambio, saber desaprender.
Curiosidad, formación continua, aprendizaje a partir de los errores (aprender probando,
explorando), auto-aprendizaje, construir aprendizajes significativos.
7.- Colaboración en la gestión del centro:
Trabajos de gestión
Realizar los trámites burocráticos que conlleva la docencia: control de asistencia,
boletines de notas, actas...
Colaborar en la gestión del centro utilizando las ayudas tecnológicas.
Aprovechando las posibilidades que ofrecen las TIC, los profesores estarán menos
tiempo delante de los alumnos en clase y tendrán una mayor dedicación a tareas como la
preparación de materiales, la tutorización y seguimiento de los estudiantes... Algunas de
estas actividades podrán realizarse fuera de la escuela, en el ámbito doméstico
LOS NO DOCENTES
ORI ALFONSO
Entre los no docentes de la escuela generalmente se encuentra el personal de
maestranza y el personal que cumple tareas administrativas.
En muchas ocaciones quienes ocupan esos roles no son considerados ala hora
de pensar en el proyecto de la escuela, en la organización de la misma, sin
embargo,solo ellos manejan cierta información que es requisito que este al dia y
en las condiciones correspondientes , suelen tener relación directa con los
padres , alumnos y autoridades externas.
También desempeñan tareas pedagógicas, inculcando nociones de respeto,
higiene, orden; en muchos casos son verdaderos referentes para alumnos y
padres, sobre todo en el nivel inicial y los primeros grados de la enseñanza
básica, suelen tener una continuidad en las organizaciones que los llevan a
conocer las historias de los alumnos y padres, ser depositarios de confianza y
recibir información por parte de ellos.
LOS PADRES
CRISTIAN LUNA
La participación de la familia en el proceso educativo formal es considerada por la nueva ley
como un “derecho inalienable”, que tiene como contrapartida la “obligación de
comprometerse con la tarea de la escuela”. La escuela tiene que facilitar la participación de las
familias, promover la comunicación, el respeto mutuo y la colaboración, dentro de una lógica
de esfuerzo compartido, para alcanzar una educación de calidad para todos. A su vez, los
padres deben participar activamente en los procesos formales de aprendizaje de sus hijos,
ejerciendo una efectiva corresponsabilidad educativa con la escuela, comprometiéndose a
recibir de parte de los centros educativos, información periódica sobre el proceso de
aprendizaje de sus hijos, así como la orientación para cooperar en el mismo.
. Encuentros con padres: Una forma de encuentro con padres son los talleres. Y si bien esta
actividad se utiliza con frecuencia (a veces en forma estereotipada), es una herramienta que
sigue siendo válida y por tal motivo puede recuperarse y resignificarse. Conceptualmente la
modalidad taller implica un espacio de intercambio donde se trata un tema preestablecido y
los participantes tienen el derecho a tomar la palabra en forma igualitaria. La actividad del
taller, para garantizar su dinámica, exige roles y funciones definidos que tienden a facilitar la
horizontalidad en el vínculo. Es un espacio donde se respetan las opiniones diversas y se
escuchan los aportes de todos, lo que permite el abordaje común de la tarea y el mutuo
enriquecimiento. En estos términos no sería taller cuando sólo algunos hablan y otros
escuchan en forma pasiva. El taller implica una modalidad que abre un proceso de
participación y producción que permite jugar nuevos roles, diferentes de los establecidos
generalmente por las instituciones.