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Lo que comenzó como un trabajo académico hoy se proyecta como una iniciativa con vocación de permanencia. Un grupo de estudiantes de Ingeniería Comercial de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (FACEA) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) se encuentra organizando “FloraConecta Biobío”, un encuentro orientado a fortalecer la vinculación entre los distintos actores del ecosistema floral regional.
El proyecto es desarrollado en el marco del curso Desafío Empresarial, impartido por la académica Paula Burgos, y está integrado por los estudiantes Montserrat Garrido, Darling Avendaño, Macarena Cisternas, Ariel Muñoz y Melissa Veloso.
La iniciativa surge tras identificar una problemática recurrente dentro de la industria floral chilena: la fuerte centralización de las redes comerciales y de colaboración en Santiago, situación que ha dificultado la articulación de espacios de encuentro y desarrollo para quienes forman parte del rubro en regiones como el Biobío. Frente a ello, los estudiantes diseñaron una propuesta que busca generar instancias de conexión entre floricultores, distribuidores, floristas, emprendedores y personas interesadas en el sector.
“FloraConecta Biobío” se realizará el próximo 6 de julio en dependencias de FACEA UCSC y contempla exposiciones, espacios de conversación y una feria de vinculación entre distintos actores de la industria floral regional. La actividad pretende generar redes de contacto, visibilizar el trabajo desarrollado en el territorio y abrir nuevas oportunidades de colaboración dentro del rubro.
Una pasión que floreció desde la infancia
Detrás de esta iniciativa existe una historia profundamente ligada al mundo de las flores. La estudiante Montserrat Garrido, una de las impulsoras del proyecto, reconoce que su motivación nace desde la niñez. “Yo convencí a todo el equipo, a que investigáramos la industria floral porque es una industria que yo me manejo desde muy pequeña, desde que nací prácticamente. Mi abuela fue la primera florista en el Cementerio 2 de Talcahuano, entonces hay un trasfondo detrás”, comenta.
Durante el proceso de investigación, Monserrat detectó la ausencia de espacios de articulación para el sector. “Existe mucha centralización en Santiago con respecto al rubro de las flores y no existe ningún tipo de vinculación con el ecosistema floral, tanto en la región como a nivel nacional. Y ahí nace la idea de FloraConecta Biobío, que busca disminuir esa centralización y demostrar que en la Región del Biobío también se producen flores, también hay distribuidoras y mucho por descubrir”, explica la estudiante.
La visión que hoy impulsa a FloraConecta Biobío también fue moldeada por experiencias internacionales. En particular, por el vínculo que Montserrat estableció con Kevin Sepúlveda, estudiante colombiano de intercambio en FACEA UCSC, quien la acercó a una realidad muy distinta respecto del desarrollo de la industria floral. “Kevin me dijo: Tú tienes que ir a las ferias de flores. Nos hicimos amigos acá en la facultad y terminé viajando a Colombia justo en las ferias de flores de Medellín. Ahí comenzó todo el lazo con Colombia”, relata.
El viaje permitió a la estudiante conocer de primera fuente experiencias de gran escala asociadas a este rubro, así como establecer vínculos con empresas referentes del sector. “Cuando conocí cómo se visualiza la industria floral en Colombia, pensé inmediatamente que me gustaría que algo así ocurriera en el Biobío”, señaló Monserrat. De hecho, uno de los principales auspiciadores del evento será Capiro, empresa colombiana de amplia trayectoria internacional, cuya confianza en la propuesta reforzó la convicción del equipo de llevar adelante el proyecto.
Aunque nació como parte de una asignatura universitaria, Montserrat asegura que FloraConecta Biobío trasciende el semestre académico y responde a una aspiración de largo plazo. “Cuando nació este proyecto, yo lo visualicé de inmediato. Nunca pensé en hacer algo pequeño”, afirma. Inspirada en experiencias como Made Inn Conce y en los grandes encuentros florales internacionales, proyecta que esta iniciativa continúe creciendo y consolidándose en el tiempo. “Quiero que sea algo así. La idea es seguir vinculando el ecosistema floral, que esta industria sepa que si uno crea colaboraciones puede crecer y hacer cosas grandes. Que se note que la Región del Biobío tiene buenos floristas, distribuidores y floricultores; que se descentralice un poco Santiago. Lo mismo que logró Made Inn Conce, pero con el área de las flores”, sostiene.
Para FACEA UCSC, este tipo de experiencias refleja el espíritu del curso Desafío Empresarial, donde los estudiantes aplican herramientas de gestión e innovación para responder a necesidades concretas del entorno, generando propuestas con impacto territorial. En este caso, el desafío académico se transformó en una plataforma para visibilizar una industria poco explorada, fortalecer redes regionales y demostrar que las grandes ideas también pueden florecer desde las aulas universitarias.