Books by Marcelo Fernandez

Este trabajo formó parte del marco teórico de nuestra
tesina de grado en Comunicación Social. Ten... more Este trabajo formó parte del marco teórico de nuestra
tesina de grado en Comunicación Social. Tenía como objetivo
contextualizar la obra de un colectivo de artistas
plásticos. Por eso mismo, a la discusión modernidad/posmodernidad
se le sumaron algunas nociones sobre artepolítico
en especial cuando abordamos las características
del modernismo y el posmodernismo.
Para algunos esta discusión está cerrada. Es cierto que fue
en las décadas del ’80 y el ’90 donde se dieron la mayor
cantidad de interpretaciones sobre qué época comenzaba,
cuál terminaba, qué particularidades tenía cada cual, etc.
Lo cierto es que se afirma que, en realidad, esta discusión
se cerró “a favor” de la posmodernidad, a favor de sus
postulados fundamentales y de un modo de vida distinto
al moderno.
Nuestra acotada indagación busca reorganizar algunos de
los caracteres de la época moderna y la posmoderna.
Estamos convencidos de que, en esas conceptualizaciones,
aún podemos encontrar herramientas que nos permitan
analizar el siglo XXI. Y siendo éste nuestro objetivo fundamental
nos lanzamos a contar cómo fue el recorrido de
esta pesquisa a partir del orden de sus apartados.
En primer lugar, debemos decir que ninguna de estas
páginas sería posible sin la existencia de dos obras a las
cuales hemos consultado reiteradamente. Hablamos de
Modernidad y posmodernidad: una óptica desde América Latina
16
de Roberto Follari (Rei, IDEAS y Aique; Buenos Aires,
1990) y 1492. El encubrimiento del otro. Hacia el origen del
mito de la modernidad de Enrique Dussel (Nueva Utopía,
Madrid, 1992). Mucho de lo que aquí pensamos es deudor
directo de estos dos excelentes trabajos que ustedes encontrarán
citados y comentados a lo largo de nuestra
exposición.
En el punto 1 “La arquitectura modernista y posmodernista”
hacemos una breve presentación de la noción de
“posmodernismo” que surgió de la mano del arte y la arquitectura
para luego ingresar –como “posmodernidad”–
a la filosofía a través de Jean F. Lyotard (es válido aclarar
que ya en su “Filosofía de la Liberación” Enrique Dussel
hablaba de post-modernidad).
El punto 2 habilita a la época moderna en sus diversos
matices: la modernidad invasora-conquistadora, la modernidad
ilustrada, la modernidad revolucionaria, la modernidad
negadora de sí misma, etc. Sin duda que este
tiempo –que podemos situar desde 1492 hasta mediados
del siglo XX aproximadamente– ha resultado interesantísimo
en interpretaciones, totalizaciones, fracturas y retotalizaciones.
Nosotros planteamos la existencia de dos
modernidades: la primera modernidad o “modernidad
conquistadora” y la segunda modernidad o “modernidad
ilustrada”. La “modernidad conquistadora” es aquella que
nace a partir de la invasión que Europa realiza a América
el 12 de octubre de 1492. Va a ser Enrique Dussel quien va
a conceptualizar al sujeto moderno con base en su ego
conqueror (yo conquisto) en lugar de postularlo –con
Descartes– como un ego cogito (yo pienso). Esta modernidad
tendrá al saqueo y la expoliación como sus principales
actividades (genocidio mediante). La “modernidad
ilustrada”, aunque también vinculada a la “modernidad
17
conquistadora”, tendrá una relación más estrecha con la
discusión más bien académica, con las proposiciones en
donde los filósofos, científicos y pensadores se han debatido
por la razón, la irracionalidad, la civilización, el orden
social, etc. Esta modernidad tendrá en su seno, en primer
lugar, a aquellos que afirmarán y defenderán a la razón.
Luego, y haciendo lectura de procesos sociales concretos
(como los campos de concentración), advendrá la denuncia
de esta razón instrumental capaz de ordenar y organizar
la fatalidad, la “barbarie”. La Escuela de Frankfurt expondrá
esto último formando parte aún de la negación
interna de la modernidad. Queremos aclarar aquí que este
trabajo adeuda la construcción de una “razón crítica”
necesaria para la formación de un pensamiento crítico
latinoamericano –y ojalá de toda la periferia–. Nuestra
crítica a la razón fue excesivamente enconada sin que, por
otro lado, llegáramos a analizar y comentar un trabajo tan
interesante como es “Dialéctica del Iluminismo” de Max
Horkheimer y Theodor Adorno.
La “modernidad conquistadora” nos ha llevado a plantear
–siguiendo a Dussel y a Lenkersdorf– una visión originaria
basada en los oprimidos de Nuestra América. En primer
lugar des-cubrimos y denunciamos las posiciones
eurocéntricas que han servido de mecanismos de dominación
del “centro” hacia la “periferia”. Una vez analizado
el “mito de la modernidad”, las cosmovisiones maya y
tojolabal vienen en nuestro auxilio para dar cuenta de
alternativas sociales y de vida. Las lógicas comunitarias, el
respeto por la Pacha Mama y la necesidad de salvar a la
especie humana de su extinción son algunos de los
elementos que sustentan esta actitud. (Aclaramos aquí que
solo se trata de una aproximación desde las coincidencias
de dos culturas indígenas. Por eso mismo constituye un
simple bosquejo inicial).
18
En el punto 3 la posmodernidad viene a criticar a los
grandes relatos modernos. El caleidoscopio se hace cada
vez más evidente, los estudios se vuelven cada vez más
específicos, la totalidad deja de existir y se le da una
mayor importancia a las experiencias pequeñas y puntuales.
Aunque creemos que es la posmodernidad la época
en la cual vivimos actualmente, existen algunas grietas a
partir de las cuales pueden asomarse (aún) caracteres
modernos. Por ejemplo, los neopopulismos latinoamericanos
de izquierda (Follari, 2010) poseen una definición
ideológica marcada, dan la posibilidad a pensar en términos
de proyecto, reivindican el lugar de la política dentro
de la sociedad postulando, en algunos países, un proyecto
de “socialismo del siglo XXI”. También es verdad que la
multiplicidad de movimientos y organizaciones con sus
diversas reivindicaciones sería una característica más bien
posmoderna. Sin embargo, hallamos en este ejemplo
cierto “aire moderno” en época posmoderna.
El punto 4 pone de manifiesto nuestras consideraciones
finales, una aproximación a la dialéctica desde la cual
hemos analizado algunos de los fenómenos planteados y
también esgrimimos tesis que asumimos como propias.
Al revisar este texto pensando en su publicación como
libro hemos eliminado una breve crítica que le hiciéramos
a Enrique Dussel en relación con la utilización de la
palabra “filosofía” y el concepto de “razón” en relación
con lo que creíamos una suerte de búsqueda de legitimación
de las cosmovisiones de los pueblos originarios a
partir de conceptos y categorías eurocéntricas. Sin embargo,
lo que nosotros desconocíamos era la discusión
abierta a finales de la década del ’60 y principios del ’70 en
donde se indagaba sobre si existía una filosofía latinoa19
mericana, si se podía hacer filosofía desde la periferia. El
propio Enrique Dussel, Augusto Zalazar Bondy y Leopoldo
Zea fueron tres de los más activos participantes en este
intercambio. A partir de eso resulta perfectamente comprensible
pensar en términos de filosofía y razón el amor
por la sabiduría de los pueblos indoamericanos.
Una línea de investigación muy completa que personalmente
me interesa como continuidad de este trabajo es la
llamada perspectiva descolonial. La Red modernidad/colonialidad
es un espacio en donde confluyen Enrique
Dussel, Aníbal Quijano, Walter Mignolo, Santiago Castro
Gómez, Eduardo Restrepo, Arturo Escobar, Nelson
Maldonado Torres, Ramón Grosfoguel, Zulma Palermo,
Catherine Walsh, entre otros y otras. Algunos de los
conceptos que maneja este grupo son: modernidad/colonialidad,
descolonialidad, sistema mundo moderno/colonial,
colonialidad del poder –de donde se desprende la
colonialidad del saber y del ser–, la trans-modernidad,
entre otros.
De esta manera cerramos esta breve introducción esperando
que haya sido lo suficientemente atractiva como
para tentarlos a seguir con la lectura de estas páginas.

Este libro está basado en un trabajo de investigación titulado
“La situación actual del zapatismo... more Este libro está basado en un trabajo de investigación titulado
“La situación actual del zapatismo. Un ejemplo latinoamericano
de reivindicación étnica”. Cuando comenzamos
a trabajar sobre esta temática ni se nos cruzaba por la cabeza
que este intento explicativo podría ser un libro.
En un primer momento, nuestra inquietud giraba en torno
al indio y el indigenismo. Habíamos trabajado muy
brevemente el pensamiento del anarquista mexicano Ricardo
Flores Magón y estuvimos pendientes del conflicto
de Oaxaca (2006) y la Asamblea Popular de los Pueblos de
Oaxaca (APPO). Aquella situación nos acercó a México y
luego al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
El abordaje no fue fácil. No fue fácil, sobre todo, porque
no tuvimos teorías “limpias” desde las cuales “pinchar” las
realidades que nos entregaban las comunidades indígenas
chiapanecas y el zapatismo en general. Aquello que en un
primer momento parecía una lectura lineal del proceso de
formación, fortalecimiento y desarrollo del neozapatismo,
se convirtió en una lectura de re-conocimiento de las
mismas bases sobre las cuales estábamos parados.
Mucho hemos aprendido de los modos de las comunidades
mayas y, sobre todo, mucho nos queda por aprender.
En este recorrido pusimos una pregunta por delante: ¿cuál
es el lugar que ocupa la cuestión étnica dentro del conjunto de
reivindicaciones sociales planteadas por el zapatismo? Para
16
responder a esta pregunta participamos de encuentros y
reuniones en donde se discutía sobre el movimiento zapatista
y también sobre indigenismo y formas alternativas
de construcción (alternativas al modo de relación-producción
capitalista). Fue así que pudimos asistir a un ciclo
de cine debate organizado por los integrantes de la CECA
(Casa de la Expresión, la Cultura y el Arte) cuyo tema
central era “Las luchas en Latinoamérica”. Este ciclo se proyectó
durante el mes de diciembre de 2007 en la plaza
Godoy Cruz (Mendoza-Argentina). Los audiovisuales que
se proyectaron fueron: “Mujeres de Oaxaca” y “Crónica de
una rebelión” (segunda parte). En este ámbito pudimos
intercambiar ideas y puntos de vista con otras personas
que asistieron al encuentro.
Un trabajo en una radio comunitaria en la Comunidad de
San José, Lavalle, nos dio la posibilidad de conocer una
parte de la realidad de los puesteros y la vida de campo
lavallina. La relación con la CECA y el Centro de Documentación
“Ideas del Sol” nos llevó a formar parte de una
Red de Comercio Justo integrada –entre diversas organizaciones–
por la UST (Unión de trabajadores rurales Sin
Tierra de Lavalle). Conocer y participar en estos espacios
nos ha dado la posibilidad de observar formas de vida y
construcción del campo, modos y pautas diferentes a las
que vivimos habitualmente en las ciudades.
Ese contacto con la UST nos llevo a participar, del 13 al 19
de julio de 2008, en la Escuela de la Memoria Histórica que
se realizó en El Nihuil, San Rafael, Mendoza, que tuvo
como organizador al MNCI (Movimiento Nacional Campesino
Indígena). Este encuentro nacional reunió a 270
personas aproximadamente y tuvo como protagonistas al
MOCASE (Movimiento Campesino de Santiago del Estero),
al MOCAMI (Movimiento Campesino de Misiones), la
17
Red Puna de Jujuy, al MCC (Movimiento Campesino de
Córdoba), la Mesa campesina del Norte neuquino, la UST,
entre otros y otras. Aquí se planteaba, en primera instancia,
la recuperación de la memoria indígena y los conflictos
y experiencias que se viven en el campo: expropiaciones,
alambradas, explotación, soja transgénica, etc.
La propuesta que hoy llega a tus manos está dividida en
cuatro capítulos. El primero (Identidad) trata de abordar
la cuestión indígena teniendo presente diversas interpretaciones
que giran alrededor de la noción de identidad y
cultura. El segundo (Multiculturalismo) se adentra en una
discusión centrada en una crítica a las ciencias sociales
occidentales (aquella parte más fuertemente vinculada
con una idea eurocéntrica y colonial) y muestra los modos
culturales zapatistas que se enfrentan-generan una alternativa
a esta mirada. El tercer capítulo (La Otra Política
Zapatista) enumera y desarrolla aquellas características
que nosotros consideramos “fuera” de la política tradicional
de partidos –de todas las tendencias existentes–. Esta
“otra política” integra elementos tales como la religión, la
mirada de (y hacia) la muerte y modos particularmente
indígenas, entre otros ingredientes que hacen del Ejército
Zapatista un ejército de nuevo tipo. Por último, en el capítulo
4 (Sexta Declaración de la Selva Lacandona: La Otra
Campaña), hacemos un recorrido general desde el 1 de
enero de 1994 y el levantamiento armado, pasando por la
Sexta Declaración (2005) y su propuesta de construcción
política para México; para terminar con el “Primer Coloquio
in memoriam Andrés Aubry” de diciembre de 2007 y
el “Tercer encuentro de los pueblos zapatistas con los
pueblos del mundo – La Comandanta Ramona y los zapatistas”
(realizado del 28 al 31 de diciembre de 2007 y el 1 de
enero de 2008).
18
Queremos expresar aquí que el trabajo original fue finalizado
a mediados del año 2008. El texto ha sido revisado
para generar breves actualizaciones, sobre todo en lo relacionado
a la posición del autor en función del proceso
político que vive la Argentina. Luego de una serie de
acontecimientos y acciones de gobierno (hablamos del
gobierno de Cristina Fernández de Kirchner), la derecha
argentina se reorganizó poniendo en jaque todas aquellas
políticas que habían redundado en beneficios sociales.
Este ataque franco a un gobierno democrático con un alto
nivel de aprobación popular (a setiembre de 2010), por
sectores “muy poco democráticos” y radicalmente peligrosos,
nos ha llevado a revalorizar ciertos espacios estatales
como freno a políticas neoliberales puras que, desde
otros sectores, abundan. En el mismo derrotero, encontramos
en los “neopopulismos latinoamericanos” (caso de
Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador o Evo en Bolivia)
mecanismos de acción contrarios a la democracia liberal
que, muchas veces, promueve un modelo económico
neoliberal puro. (Follari, 2010)
Así y todo, entendemos que la validez de la propuesta zapatista
es, como la vida de los pueblos originarios, muy
anterior a lo que acabamos de redefinir. En el mismo
sentido, creemos que existe una deuda pendiente: en primer
lugar, de parte de los Estados invasores de España y
Portugal que en 1492 perpetraron el primer genocidio de
la historia moderna; y, en segundo lugar, de parte de los
Estados latinoamericanos que aún no reconocen plenamente
los derechos y los “modos indios” de organización
política y social. Lejos de comenzar a saldar esta deuda, no
son pocos los proyectos capitalistas que buscan volver a
expropiar a los pueblos originarios para hacer negocios
con muchos y diversos bienes naturales. Por esto mismo,
creemos que este trabajo puede contribuir a conocer un
19
poco más sobre esta realidad.
Vale aclarar que sólo las seis declaraciones políticas que ha
lanzado el neozapatismo para explicar sus planes para
Chiapas, México y el mundo, suelen resultar ajenas a la
“literatura” habitual de quienes se interesan por movimientos
antisistémicos. En este punto, resaltamos que las
seis declaraciones son la columna vertebral de este trabajo.
Si acaso el lector pudiera sacar en limpio las ideas fundamentales
de estas seis esquelas, el objetivo de esta pesquisa
estaría cumplido.
Papers by Marcelo Fernandez
Esta ponencia tiene como objetivo principal realizar una "actualización" del discurso de Ricardo ... more Esta ponencia tiene como objetivo principal realizar una "actualización" del discurso de Ricardo Flores Magón teniendo como referencia el conflicto político-social que vive el estado mexicano de Oaxaca. Para llevar adelante esta labor ha sido necesario realizar un estudio en relación a la obra de Flores Magón y entonces, a partir de aquí, nos hemos puesto a analizar los discursos de los diversos movimientos sociales que toman la palabra en Oaxaca (en especial el discurso de la A.P.P.O.-Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca). Nuestra voluntad es una continuidad, entendida ésta como una correlación de discursos, hechos y acciones que hacen posible la existencia presente. En esta sumatoria el hombre encuentra su integridad como sujeto histórico y social.
Capítulo 2: Multiculturalismo Reflexiones sobre el conocer Biología del amor Ciencias Sociales: ¿... more Capítulo 2: Multiculturalismo Reflexiones sobre el conocer Biología del amor Ciencias Sociales: ¿rupturas o continuidades coloniales? 28 Si de indios estamos hablando… 30
Eurocentrismo y ontología (o fundamento) indígena. La Pachamama, 2019
Esta monografía está dividida en dos partes. En la primera parte buscamos determinar, en sus cara... more Esta monografía está dividida en dos partes. En la primera parte buscamos determinar, en sus caracteres más generales, aquello que se ha conocido como “eurocentrismo”. Para ello avanzamos básicamente con las posiciones de Enrique Dussel y Aníbal Quijano. El “mito de la modernidad” y la “colonialidad del poder” son dos categorías que tendremos en cuenta para caracterizar a la “lógica” eurocéntrica. En la segunda parte vamos a adentrarnos en el fundamento indígena, en particular en la cosmovisión de la Pachamama. Nuestra intención es mostrar un breve recorrido que va desde las antiguas “diosas originarias” hasta la actualidad. Luego, desde la categoría de “valor ecológico”, expondremos la relevancia que tiene la Pachamama a la hora de pensar nuestro entorno natural.
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tesina de grado en Comunicación Social. Tenía como objetivo
contextualizar la obra de un colectivo de artistas
plásticos. Por eso mismo, a la discusión modernidad/posmodernidad
se le sumaron algunas nociones sobre artepolítico
en especial cuando abordamos las características
del modernismo y el posmodernismo.
Para algunos esta discusión está cerrada. Es cierto que fue
en las décadas del ’80 y el ’90 donde se dieron la mayor
cantidad de interpretaciones sobre qué época comenzaba,
cuál terminaba, qué particularidades tenía cada cual, etc.
Lo cierto es que se afirma que, en realidad, esta discusión
se cerró “a favor” de la posmodernidad, a favor de sus
postulados fundamentales y de un modo de vida distinto
al moderno.
Nuestra acotada indagación busca reorganizar algunos de
los caracteres de la época moderna y la posmoderna.
Estamos convencidos de que, en esas conceptualizaciones,
aún podemos encontrar herramientas que nos permitan
analizar el siglo XXI. Y siendo éste nuestro objetivo fundamental
nos lanzamos a contar cómo fue el recorrido de
esta pesquisa a partir del orden de sus apartados.
En primer lugar, debemos decir que ninguna de estas
páginas sería posible sin la existencia de dos obras a las
cuales hemos consultado reiteradamente. Hablamos de
Modernidad y posmodernidad: una óptica desde América Latina
16
de Roberto Follari (Rei, IDEAS y Aique; Buenos Aires,
1990) y 1492. El encubrimiento del otro. Hacia el origen del
mito de la modernidad de Enrique Dussel (Nueva Utopía,
Madrid, 1992). Mucho de lo que aquí pensamos es deudor
directo de estos dos excelentes trabajos que ustedes encontrarán
citados y comentados a lo largo de nuestra
exposición.
En el punto 1 “La arquitectura modernista y posmodernista”
hacemos una breve presentación de la noción de
“posmodernismo” que surgió de la mano del arte y la arquitectura
para luego ingresar –como “posmodernidad”–
a la filosofía a través de Jean F. Lyotard (es válido aclarar
que ya en su “Filosofía de la Liberación” Enrique Dussel
hablaba de post-modernidad).
El punto 2 habilita a la época moderna en sus diversos
matices: la modernidad invasora-conquistadora, la modernidad
ilustrada, la modernidad revolucionaria, la modernidad
negadora de sí misma, etc. Sin duda que este
tiempo –que podemos situar desde 1492 hasta mediados
del siglo XX aproximadamente– ha resultado interesantísimo
en interpretaciones, totalizaciones, fracturas y retotalizaciones.
Nosotros planteamos la existencia de dos
modernidades: la primera modernidad o “modernidad
conquistadora” y la segunda modernidad o “modernidad
ilustrada”. La “modernidad conquistadora” es aquella que
nace a partir de la invasión que Europa realiza a América
el 12 de octubre de 1492. Va a ser Enrique Dussel quien va
a conceptualizar al sujeto moderno con base en su ego
conqueror (yo conquisto) en lugar de postularlo –con
Descartes– como un ego cogito (yo pienso). Esta modernidad
tendrá al saqueo y la expoliación como sus principales
actividades (genocidio mediante). La “modernidad
ilustrada”, aunque también vinculada a la “modernidad
17
conquistadora”, tendrá una relación más estrecha con la
discusión más bien académica, con las proposiciones en
donde los filósofos, científicos y pensadores se han debatido
por la razón, la irracionalidad, la civilización, el orden
social, etc. Esta modernidad tendrá en su seno, en primer
lugar, a aquellos que afirmarán y defenderán a la razón.
Luego, y haciendo lectura de procesos sociales concretos
(como los campos de concentración), advendrá la denuncia
de esta razón instrumental capaz de ordenar y organizar
la fatalidad, la “barbarie”. La Escuela de Frankfurt expondrá
esto último formando parte aún de la negación
interna de la modernidad. Queremos aclarar aquí que este
trabajo adeuda la construcción de una “razón crítica”
necesaria para la formación de un pensamiento crítico
latinoamericano –y ojalá de toda la periferia–. Nuestra
crítica a la razón fue excesivamente enconada sin que, por
otro lado, llegáramos a analizar y comentar un trabajo tan
interesante como es “Dialéctica del Iluminismo” de Max
Horkheimer y Theodor Adorno.
La “modernidad conquistadora” nos ha llevado a plantear
–siguiendo a Dussel y a Lenkersdorf– una visión originaria
basada en los oprimidos de Nuestra América. En primer
lugar des-cubrimos y denunciamos las posiciones
eurocéntricas que han servido de mecanismos de dominación
del “centro” hacia la “periferia”. Una vez analizado
el “mito de la modernidad”, las cosmovisiones maya y
tojolabal vienen en nuestro auxilio para dar cuenta de
alternativas sociales y de vida. Las lógicas comunitarias, el
respeto por la Pacha Mama y la necesidad de salvar a la
especie humana de su extinción son algunos de los
elementos que sustentan esta actitud. (Aclaramos aquí que
solo se trata de una aproximación desde las coincidencias
de dos culturas indígenas. Por eso mismo constituye un
simple bosquejo inicial).
18
En el punto 3 la posmodernidad viene a criticar a los
grandes relatos modernos. El caleidoscopio se hace cada
vez más evidente, los estudios se vuelven cada vez más
específicos, la totalidad deja de existir y se le da una
mayor importancia a las experiencias pequeñas y puntuales.
Aunque creemos que es la posmodernidad la época
en la cual vivimos actualmente, existen algunas grietas a
partir de las cuales pueden asomarse (aún) caracteres
modernos. Por ejemplo, los neopopulismos latinoamericanos
de izquierda (Follari, 2010) poseen una definición
ideológica marcada, dan la posibilidad a pensar en términos
de proyecto, reivindican el lugar de la política dentro
de la sociedad postulando, en algunos países, un proyecto
de “socialismo del siglo XXI”. También es verdad que la
multiplicidad de movimientos y organizaciones con sus
diversas reivindicaciones sería una característica más bien
posmoderna. Sin embargo, hallamos en este ejemplo
cierto “aire moderno” en época posmoderna.
El punto 4 pone de manifiesto nuestras consideraciones
finales, una aproximación a la dialéctica desde la cual
hemos analizado algunos de los fenómenos planteados y
también esgrimimos tesis que asumimos como propias.
Al revisar este texto pensando en su publicación como
libro hemos eliminado una breve crítica que le hiciéramos
a Enrique Dussel en relación con la utilización de la
palabra “filosofía” y el concepto de “razón” en relación
con lo que creíamos una suerte de búsqueda de legitimación
de las cosmovisiones de los pueblos originarios a
partir de conceptos y categorías eurocéntricas. Sin embargo,
lo que nosotros desconocíamos era la discusión
abierta a finales de la década del ’60 y principios del ’70 en
donde se indagaba sobre si existía una filosofía latinoa19
mericana, si se podía hacer filosofía desde la periferia. El
propio Enrique Dussel, Augusto Zalazar Bondy y Leopoldo
Zea fueron tres de los más activos participantes en este
intercambio. A partir de eso resulta perfectamente comprensible
pensar en términos de filosofía y razón el amor
por la sabiduría de los pueblos indoamericanos.
Una línea de investigación muy completa que personalmente
me interesa como continuidad de este trabajo es la
llamada perspectiva descolonial. La Red modernidad/colonialidad
es un espacio en donde confluyen Enrique
Dussel, Aníbal Quijano, Walter Mignolo, Santiago Castro
Gómez, Eduardo Restrepo, Arturo Escobar, Nelson
Maldonado Torres, Ramón Grosfoguel, Zulma Palermo,
Catherine Walsh, entre otros y otras. Algunos de los
conceptos que maneja este grupo son: modernidad/colonialidad,
descolonialidad, sistema mundo moderno/colonial,
colonialidad del poder –de donde se desprende la
colonialidad del saber y del ser–, la trans-modernidad,
entre otros.
De esta manera cerramos esta breve introducción esperando
que haya sido lo suficientemente atractiva como
para tentarlos a seguir con la lectura de estas páginas.
“La situación actual del zapatismo. Un ejemplo latinoamericano
de reivindicación étnica”. Cuando comenzamos
a trabajar sobre esta temática ni se nos cruzaba por la cabeza
que este intento explicativo podría ser un libro.
En un primer momento, nuestra inquietud giraba en torno
al indio y el indigenismo. Habíamos trabajado muy
brevemente el pensamiento del anarquista mexicano Ricardo
Flores Magón y estuvimos pendientes del conflicto
de Oaxaca (2006) y la Asamblea Popular de los Pueblos de
Oaxaca (APPO). Aquella situación nos acercó a México y
luego al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
El abordaje no fue fácil. No fue fácil, sobre todo, porque
no tuvimos teorías “limpias” desde las cuales “pinchar” las
realidades que nos entregaban las comunidades indígenas
chiapanecas y el zapatismo en general. Aquello que en un
primer momento parecía una lectura lineal del proceso de
formación, fortalecimiento y desarrollo del neozapatismo,
se convirtió en una lectura de re-conocimiento de las
mismas bases sobre las cuales estábamos parados.
Mucho hemos aprendido de los modos de las comunidades
mayas y, sobre todo, mucho nos queda por aprender.
En este recorrido pusimos una pregunta por delante: ¿cuál
es el lugar que ocupa la cuestión étnica dentro del conjunto de
reivindicaciones sociales planteadas por el zapatismo? Para
16
responder a esta pregunta participamos de encuentros y
reuniones en donde se discutía sobre el movimiento zapatista
y también sobre indigenismo y formas alternativas
de construcción (alternativas al modo de relación-producción
capitalista). Fue así que pudimos asistir a un ciclo
de cine debate organizado por los integrantes de la CECA
(Casa de la Expresión, la Cultura y el Arte) cuyo tema
central era “Las luchas en Latinoamérica”. Este ciclo se proyectó
durante el mes de diciembre de 2007 en la plaza
Godoy Cruz (Mendoza-Argentina). Los audiovisuales que
se proyectaron fueron: “Mujeres de Oaxaca” y “Crónica de
una rebelión” (segunda parte). En este ámbito pudimos
intercambiar ideas y puntos de vista con otras personas
que asistieron al encuentro.
Un trabajo en una radio comunitaria en la Comunidad de
San José, Lavalle, nos dio la posibilidad de conocer una
parte de la realidad de los puesteros y la vida de campo
lavallina. La relación con la CECA y el Centro de Documentación
“Ideas del Sol” nos llevó a formar parte de una
Red de Comercio Justo integrada –entre diversas organizaciones–
por la UST (Unión de trabajadores rurales Sin
Tierra de Lavalle). Conocer y participar en estos espacios
nos ha dado la posibilidad de observar formas de vida y
construcción del campo, modos y pautas diferentes a las
que vivimos habitualmente en las ciudades.
Ese contacto con la UST nos llevo a participar, del 13 al 19
de julio de 2008, en la Escuela de la Memoria Histórica que
se realizó en El Nihuil, San Rafael, Mendoza, que tuvo
como organizador al MNCI (Movimiento Nacional Campesino
Indígena). Este encuentro nacional reunió a 270
personas aproximadamente y tuvo como protagonistas al
MOCASE (Movimiento Campesino de Santiago del Estero),
al MOCAMI (Movimiento Campesino de Misiones), la
17
Red Puna de Jujuy, al MCC (Movimiento Campesino de
Córdoba), la Mesa campesina del Norte neuquino, la UST,
entre otros y otras. Aquí se planteaba, en primera instancia,
la recuperación de la memoria indígena y los conflictos
y experiencias que se viven en el campo: expropiaciones,
alambradas, explotación, soja transgénica, etc.
La propuesta que hoy llega a tus manos está dividida en
cuatro capítulos. El primero (Identidad) trata de abordar
la cuestión indígena teniendo presente diversas interpretaciones
que giran alrededor de la noción de identidad y
cultura. El segundo (Multiculturalismo) se adentra en una
discusión centrada en una crítica a las ciencias sociales
occidentales (aquella parte más fuertemente vinculada
con una idea eurocéntrica y colonial) y muestra los modos
culturales zapatistas que se enfrentan-generan una alternativa
a esta mirada. El tercer capítulo (La Otra Política
Zapatista) enumera y desarrolla aquellas características
que nosotros consideramos “fuera” de la política tradicional
de partidos –de todas las tendencias existentes–. Esta
“otra política” integra elementos tales como la religión, la
mirada de (y hacia) la muerte y modos particularmente
indígenas, entre otros ingredientes que hacen del Ejército
Zapatista un ejército de nuevo tipo. Por último, en el capítulo
4 (Sexta Declaración de la Selva Lacandona: La Otra
Campaña), hacemos un recorrido general desde el 1 de
enero de 1994 y el levantamiento armado, pasando por la
Sexta Declaración (2005) y su propuesta de construcción
política para México; para terminar con el “Primer Coloquio
in memoriam Andrés Aubry” de diciembre de 2007 y
el “Tercer encuentro de los pueblos zapatistas con los
pueblos del mundo – La Comandanta Ramona y los zapatistas”
(realizado del 28 al 31 de diciembre de 2007 y el 1 de
enero de 2008).
18
Queremos expresar aquí que el trabajo original fue finalizado
a mediados del año 2008. El texto ha sido revisado
para generar breves actualizaciones, sobre todo en lo relacionado
a la posición del autor en función del proceso
político que vive la Argentina. Luego de una serie de
acontecimientos y acciones de gobierno (hablamos del
gobierno de Cristina Fernández de Kirchner), la derecha
argentina se reorganizó poniendo en jaque todas aquellas
políticas que habían redundado en beneficios sociales.
Este ataque franco a un gobierno democrático con un alto
nivel de aprobación popular (a setiembre de 2010), por
sectores “muy poco democráticos” y radicalmente peligrosos,
nos ha llevado a revalorizar ciertos espacios estatales
como freno a políticas neoliberales puras que, desde
otros sectores, abundan. En el mismo derrotero, encontramos
en los “neopopulismos latinoamericanos” (caso de
Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador o Evo en Bolivia)
mecanismos de acción contrarios a la democracia liberal
que, muchas veces, promueve un modelo económico
neoliberal puro. (Follari, 2010)
Así y todo, entendemos que la validez de la propuesta zapatista
es, como la vida de los pueblos originarios, muy
anterior a lo que acabamos de redefinir. En el mismo
sentido, creemos que existe una deuda pendiente: en primer
lugar, de parte de los Estados invasores de España y
Portugal que en 1492 perpetraron el primer genocidio de
la historia moderna; y, en segundo lugar, de parte de los
Estados latinoamericanos que aún no reconocen plenamente
los derechos y los “modos indios” de organización
política y social. Lejos de comenzar a saldar esta deuda, no
son pocos los proyectos capitalistas que buscan volver a
expropiar a los pueblos originarios para hacer negocios
con muchos y diversos bienes naturales. Por esto mismo,
creemos que este trabajo puede contribuir a conocer un
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poco más sobre esta realidad.
Vale aclarar que sólo las seis declaraciones políticas que ha
lanzado el neozapatismo para explicar sus planes para
Chiapas, México y el mundo, suelen resultar ajenas a la
“literatura” habitual de quienes se interesan por movimientos
antisistémicos. En este punto, resaltamos que las
seis declaraciones son la columna vertebral de este trabajo.
Si acaso el lector pudiera sacar en limpio las ideas fundamentales
de estas seis esquelas, el objetivo de esta pesquisa
estaría cumplido.
Papers by Marcelo Fernandez