La educación es esencial para lograr un mundo más equitativo. Por eso, estamos creando alianzas para llegar a estudiantes en más de 100 países y regiones, apoyar a educadores, brindar oportunidades de aprendizaje extraescolar y promover la igualdad y la justicia racial. Porque un mayor acceso a la educación abre más caminos para que todas las personas puedan desarrollar su potencial.
La educación ayuda a estudiantes, líderes, innovadores, comunidades y a todo el mundo a llegar más lejos.
Santa Fe Creative Coding Initiative, Santa Fe
National Coalition of 100 Black Women, Inc., Atlanta
(G)eneration Code, Rutgers University‑Newark, Newark
HBCU C2, Universidad Estatal de Tennessee, Accra
Enactus, Monterrey
Colaboramos con quienes educan para que el aprendizaje llegue más lejos.
Trabajamos codo a codo con los educadores para inspirar a los estudiantes e invertimos en su desarrollo profesional brindándoles recursos como planes de estudio, tutorías y herramientas.
programación.
Y a cambiar vidas.
Enseñamos a enseñar programación. Y a cambiar vidas.
Antes de ser instructor del Miami Dade College, Eduardo Salcedo era especialista en ciencia de datos, estudiaba Tecnología de la Información y todo el tiempo intentaba combinar sus pasiones por la educación, la tecnología y la gente.
En 2022, Salcedo descubrió una nueva forma de generar un impacto positivo: se inscribió en un curso para profesores sobre cómo enseñar a programar. Mediante una colaboración entre el Miami Dade College, la Coalición Nacional de Centros de Certificación (NC3, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y la Community Education Initiative de Apple, este programa capacita a los educadores que luego ayudan a convertir a los estudiantes en profesionales a través de cursos de formación, programas educativos y certificaciones.
Desde 2020, en Miami ha habido un crecimiento significativo de empleos relacionados con la tecnología, y el Miami Dade College está preparando a sus estudiantes para cubrir estos puestos. El Miami Dade College se esfuerza por apoyar a su diversa comunidad, integrada en gran parte por inmigrantes, a unirse a la fuerza de trabajo local e internacional con las habilidades que necesitan para salir adelante. La alianza de la institución con la NC3 está sumando a personas como Salcedo a su cantera de instructores.
“Las personas necesitan ser bilingües. Y todo el mundo necesita saber programación”, afirma Salcedo.
El aprendizaje entre pares es la piedra angular del programa de dos semanas de duración de la NC3. Con poca o ninguna experiencia en programación, los educadores obtienen una certificación que les permite capacitar a otros para que enseñen lo que aprenden. El plan de estudios está elaborado a partir de materiales educativos desarrollados por Apple usando el lenguaje de programación Swift y permite que profesores sin ningún conocimiento previo aprendan a programar, a crear prototipos de apps y enseñar a otros a hacer lo mismo.
“Enseñar a profesores es muy diferente a enseñar a estudiantes”, comenta Salcedo. “Comenzamos por preguntarles qué le dirían a un estudiante que no sabe nada de programación o cómo le explicarían algo a una persona que nunca antes ha tocado una Mac. Nos enfocamos en las estrategias y en cómo lograr el éxito”.
Ahora Salcedo es Master Instructor en la NC3 y capacita en persona a profesores de otras instituciones y organizaciones sin fines de lucro. Un notable 96% de los educadores que asisten a su clase pasan las pruebas de certificación.
Luis Napoles es uno de los estudiantes que ha tenido éxito tras asistir al curso de programación que imparte Salcedo en el Miami Dade College. Apenas seis meses después de su llegada a Estados Unidos procedente de Cuba, su app On Watch apareció en una presentación del programa. Este logro marcó un importante hito en su nueva vida en Estados Unidos y su futuro académico. Ahora es un profesional de sistemas a tiempo completo y trabaja en Miami, donde aplica de manera efectiva los conceptos que aprendió en el curso de Swift de Apple.
Pero este programa es mucho más abarcador que obtener nuevas habilidades y aprobar certificaciones. La NC3 ha creado una comunidad de educadores en todo el país.
Muchos participantes colaboran para mejorar el programa y los métodos de enseñanza, y esa comunidad se está expandiendo rápidamente. El Miami Dade College es parte del Global Hispanic Serving Institution (HSI) Equity Innovation Hub y funciona como un centro de innovación de igualdad regional, una iniciativa respaldada por Apple en colaboración con la Universidad Estatal de California en Northridge. Estas distinciones, junto a la firme inversión de Apple, permiten a Salcedo y al Miami Dade College actuar como un recurso para otros centros interesados en preparar a los estudiantes para el éxito en las carreras con mayor demanda en la economía tecnológica.
“Llevo casi dos años trabajando con la NC3 y he conocido entre 40 y 50 instructores que están cambiando vidas al enseñarles a los estudiantes nuevas habilidades que pueden aplicar de inmediato en el mundo laboral”, expresa Salcedo.
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Reduciendo las barreras de acceso a una educación inclusiva.
Jordyn Zimmerman, diagnosticada con autismo en la niñez, tenía la cabeza llena de ideas y opiniones, pero hasta los 18 años vivió con muchas dificultades para comunicarlas. Fue entonces cuando recibió ayuda para acceder al iPad y a las apps de comunicación. Estas herramientas le permitieron comenzar a transmitir sus conocimientos, expresar su curiosidad y luchar por sus necesidades. Zimmerman suele señalar que no poder hablar no significa no poder expresarse, por eso defiende el acceso a herramientas de comunicación sólidas para ella y para otras personas que no hablan.
Obtuvo su licenciatura en Política Educativa en la Universidad de Ohio, donde trabajó para lograr una experiencia universitaria más integradora para ella y los demás. También hizo una maestría en Educación en el Boston College y actualmente está cursando otra en Administración de Empresas.
Gracias a sus experiencias en la enseñanza, reconoció las desigualdades e injusticias que existían para las personas con discapacidad y decidió hacer más. Comenzó a generar conversaciones sobre los sistemas y las estructuras que causan desigualdad. Ahora, a través de su labor política y colaboraciones, continúa reduciendo las barreras de acceso.
Por sus esfuerzos, fue nombrada presidenta de la junta directiva CommunicationFIRST, una organización nacional sin fines de lucro, y es parte del Comité del Presidente de Estados Unidos para Personas con Discapacidad Intelectual (PCPID, por sus siglas en inglés). Allí colabora con agencias gubernamentales para identificar barreras y oportunidades, influir en políticas y promover iniciativas que apoyen la inclusión y la accesibilidad para personas con discapacidad.
“Es increíble poder contribuir a cambiar sistemas. Esta es una obra en curso y no tengo todas las respuestas, pero sí puedo entablar diálogos que lleven a reducir las barreras de acceso a través de políticas o colaboraciones, lo cual es un avance enorme”, dice Zimmerman.
Su trabajo se enfoca en la accesibilidad y la inclusión, como tener al alcance experiencias y productos que todo el mundo pueda usar y de los que puedan aprender. Y aunque la accesibilidad es un componente de la inclusión, no es suficiente. “Para fomentar una verdadera inclusión, no sólo se deben tener herramientas tecnológicas: se debe contar con apoyo físico o digital para que las personas con discapacidad puedan desenvolverse en sus entornos con dignidad, respeto y autonomía”, comenta Zimmerman.
Como responsable de estrategia de producto del Proyecto Nora, codiseña planes de estudio que brindan a educadores y estudiantes herramientas para superar prácticas excluyentes, y un marco para evaluar, investigar, colaborar y abordar las barreras a la pertenencia. Estos recursos permiten a los alumnos generar ideas, definir colectivamente problemas relacionados al acceso e identificar soluciones innovadoras para su diseño e implementación.
“Educar a otras personas nos permite pensar como comunidad y desarrollar soluciones más innovadoras”, señala Zimmerman. “A su vez, esto permite que todas las personas puedan involucrarse de lleno”.
Como parte de la comunidad de Apple Distinguished Educators (ADE), un grupo de educadores pioneros que usan la tecnología de Apple para transformar la enseñanza y el aprendizaje, Zimmerman demuestra un liderazgo intelectual entre los suyos para garantizar el acceso a estrategias innovadoras de enseñanza y aprendizaje a estudiantes con discapacidades.
Se le atribuye haber cambiado la visión de los ADE sobre la tecnología accesible en el salón de clases. Zimmerman es una gran presentadora y comparte recursos en la Apple Education Community, un centro de aprendizaje profesional online para educadores que usan la tecnología de Apple, incluidos planes de estudio que integran principios de diseño inclusivo. Su trabajo brinda a otros educadores acceso a más oportunidades para desafiar los sistemas que perpetúan la exclusión.
“Me enorgullece compartir un espacio con tantos educadores increíbles”, afirma Zimmerman. “Y tener un impacto en la vida de los demás”.
Leer la publicación de Zimmerman en el foro de la Apple Education Community
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Aprender inglés aprendiendo a programar.
Para muchos inmigrantes y refugiados que llegan a Estados Unidos, integrarse a una nueva comunidad puede convertirse en una experiencia realmente abrumadora. Sobre todo a la hora de buscar trabajo o continuar los estudios, las barreras lingüísticas pueden llegar a ser un verdadero obstáculo.
El objetivo del programa Onramp es impulsar la fuerza laboral en el estado de Idaho, fomentando el desarrollo de los educadores y ampliando las oportunidades para los estudiantes. Este programa estatal representa una alianza entre Apple, la Universidad Estatal de Boise, la Digital Learning Alliance de Idaho y el College of Western Idaho (CWI). Para los instructores del CWI, como Sarah Strickley, ayudar a los inmigrantes y refugiados a desarrollar habilidades de comunicación en inglés les permite sentirse más cerca de sus comunidades y cambiar su situación. “Si queremos una equidad real, necesitamos educar líderes que se vean reflejados en sus semejantes”, comenta Strickley.
Los programas del CWI de aprendizaje de inglés (ELL, por sus siglas en inglés) e inglés como segundo idioma ofrecen clases gratuitas de inglés y de conocimientos informáticos. Con el apoyo del equipo de Community Education Initiative de Apple, este programa integra el plan de estudios “Creatividad para todos”, una introducción a “Desarrollo en Swift” y dispositivos que potencian las habilidades digitales.
Hace más de 10 años, Strickley imparte el programa de aprendizaje de inglés, y para ello diseñó un curso que enseña el idioma a través de la programación y viceversa. Trabaja con más de 150 estudiantes procedentes de 30 países que, en conjunto, hablan más de 31 idiomas.
Los estudiantes tienen distintos niveles de educación y experiencia con la tecnología. Algunos nunca habían usado un iPad, mientras que otros ya venían con conocimientos avanzados. Pero el factor que los une es la barrera de comunicación que limita sus posibles oportunidades laborales. Dice Strickley que “el propósito es crear un programa sostenible que cada estudiante pueda aprovechar, sin importar en qué etapa del proceso académico esté”. Y con su metodología de enseñanza, tanto en idiomas como en programación, pretende reforzar las fortalezas y habilidades individuales de sus estudiantes.
“Cuando integras creatividad, comunidad y programación, algo mágico ocurre. Porque la tecnología sale al rescate y llena todas las carencias lingüísticas o de aprendizaje que los estudiantes puedan tener”, asegura Strickley.
Strickley cree que la creatividad juega un papel fundamental cuando se trata de acercar a las personas a su comunidad. Por eso incorpora el aprendizaje basado en desafíos, que busca aprovechar la tecnología para resolver problemas reales, lo que a menudo representa el primer choque de estos estudiantes con sus comunidades. De esta forma, aprenden activamente a hacer relaciones y buscar soluciones con creatividad y, a su vez, desarrollan la confianza personal y un valioso capital social.
Los inmigrantes y refugiados suelen llegar a Idaho sin ningún tipo de red de contención, razón por la que Strickley y el CWI concentran sus esfuerzos para que logren encontrar su propia voz y afiancen su lugar en la comunidad que es ahora su hogar.
“Cada uno de nosotros alberga conocimiento, más allá de la lengua que hablamos, nuestro acento, historia o circunstancia”, dice Strickley. “Y la educación nos ayuda a compartir estos conocimientos con los demás para comprendernos mejor unos a otros”. Para ella, la tecnología es como un ecualizador que nos ayuda a estar en sintonía. Con dispositivos y nuevos conocimientos tecnológicos a la mano, cada miembro de la comunidad cuenta con la posibilidad de encontrar o construir su propio camino al éxito.
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Comunidades que salen adelante.
Dice el proverbio: “El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es ahora”. Y en Birmingham, Alabama, Ed Farm intenta desarrollar el talento y las habilidades digitales en el sector tecnológico pensando en las generaciones futuras. A principios de 2020, Apple se asoció con las Escuelas de la Ciudad de Birmingham, el Alabama Power Foundation y TechAlabama, para lanzar Ed Farm, con el objetivo de fomentar la equidad educativa y desarrollar la fuerza laboral del mañana. Las oportunidades y la tecnología ahora son más accesibles en este ecosistema educativo impulsado por la comunidad.
Los residentes de todas las edades del área de Birmingham pueden participar en Ed Farm de diversas maneras. El programa Teacher Fellows, con el apoyo de los especialistas de Apple Professional Learning, capacita a educadores apasionados por las innovaciones en el aprendizaje y los ayuda a integrar en sus clases el plan de estudios “Programación para todos” de Apple. Student Fellows cultiva las habilidades de los estudiantes de secundaria y preparatoria mediante el aprendizaje basado en desafíos, que busca aprovechar la tecnología para resolver problemas reales. Y Pathways to Tech es un curso gratuito sobre Swift, el lenguaje de programación de Apple, que también promueve la obtención de credenciales en educación técnica vocacional. Ed Farm tiene una conexión singular con Birmingham, ya que cuenta con el apoyo de la comunidad, en pos de reinventar la educación a través de la tecnología.
“Nunca eres demasiado mayor para aprender algo nuevo. Si no estás aprendiendo, no estás creciendo”, comenta Nikia Hackworth, participante del programa Pathways to Tech.
Para Nikia Hackworth, el programa Pathways to Tech fue una experiencia que cambió su vida y la de su familia. Luego de una larga carrera en la industria financiera, encontró información sobre Ed Farm en las redes sociales que despertó su interés. Cuando describe su experiencia en Pathways to Tech y cómo adquirió más conocimientos sobre programación y tecnología, afirma: “Siempre es buena idea aprender algo nuevo”. Ella comenzó a implementar esas habilidades digitales en una nueva carrera como analista de negocios. Su papel no está basado en escribir un lenguaje de programación, sino en hablar el lenguaje que involucra codificación ya que trabaja como enlace entre los equipos de tecnología y negocios.
Ed Farm no sólo enseña a las personas a programar, también demuestra que el campo de la tecnología tiene múltiples caminos: se puede ser propietario de productos, gestor de proyectos y analista de negocios como Hackworth, y mucho más. Ella cree firmemente que “la educación te ayudará a crecer. Cuanto más sabes, más creces”.
Ed Farm es un aliado en la educación digital de la comunidad y su impacto alcanza a las escuelas primaria y secundaria, la educación superior y la fuerza laboral, transformando a Birmingham en el Silicon Valley del sur. Esta alianza arroja luz sobre oportunidades que sus residentes quizás ni conocían y abre nuevas puertas para el progreso. Según Hackworth, “para crecer, tenemos que salir de la pequeña caja en la que nos encontramos y entrar en otra donde podamos florecer y convertirnos en el gran árbol que se supone que seamos”.
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Una cultura de creatividad e innovación.
Hollyhill, un suburbio situado en las afueras de Cork en Irlanda, es la sede europea de las oficinas de Apple. Y es también el hogar de Terence MacSwiney Community College, una escuela que forma parte del Cork Education and Training Board y a la que asisten estudiantes de 12 a 18 años. En el año 2015, esta institución formalizó una alianza con Apple.
Como parte de esta colaboración, los voluntarios de Apple comenzaron a trabajar codo a codo con los profesores de la escuela para implementar los planes de estudio “Programación para todos” y “Creatividad para todos”, que buscan promover la participación de los alumnos mediante la programación y la creatividad. Además, Apple aportó fondos y tecnología con el fin de que los estudiantes pudieran tener experiencias de aprendizaje prácticas.
Esta alianza prendió los motores creativos de toda la comunidad. Los estudiantes de Terence MacSwiney Community College tuvieron acceso a lo último en tecnología y creatividad y, al trabajar con los voluntarios de Apple, comenzaron a descubrir carreras que muchos ni siquiera sabían que existían. “Nuestra institución se llenó de gente interesante que abrió a nuestros estudiantes un mundo de sueños y posibilidades”, afirma Eva Corbett, profesora de posprimaria de Terence MacSwiney.
“Muchos estudiantes no se consideraban personas creativas hasta que asistieron a ‘Creatividad para todos’”, dice Corbett. “Aquí empiezan a dibujar en el iPad y terminan descubriendo
un mundo de innovación”.
Corbett, quien imparte cursos basados en el plan de estudios de Apple, ha sido testigo de los frutos de esta alianza y tiene muchísimas anécdotas de estudiantes de éxito. Una de ellas nació en la clase “Programación para todos”, donde los estudiantes desarrollaron un prototipo de app llamada “Food Fund” (fondo de alimentos). “La app está diseñada para ayudar en un proyecto de acción social también desarrollado por estudiantes, que busca reducir el desperdicio de comida en escuelas locales, redistribuir los alimentos a Penny Dinners, una institución benéfica de la ciudad y, al mismo tiempo, tomar consciencia sobre las necesidades alimenticias de nuestra comunidad”, explica Corbett.
Otra anécdota que comparte es la de un grupo de niñas en la clase “Creatividad para todos” que compuso una canción titulada “Live Out Loud” (Vive en voz alta). Fue un himno tan contundente que resultó seleccionado como parte de una campaña gubernamental a nivel nacional que celebra a la comunidad LGBTI+. Ahora el grupo está usando GarageBand y iMovie para producir sus propias canciones y videos. “En términos de cómo impactará su futuro, esto les dará confianza para seguir creando”, asegura.
En definitiva, concluye Corbett, la alianza con Apple ha traído a Terence MacSwiney Community College la cultura de la creatividad y la innovación. “Muchos estudiantes no se consideraban personas creativas hasta que asistieron a la clase de ‘Creatividad para todos’”, dice. “Aquí empiezan a dibujar en el iPad y terminan descubriendo un mundo de innovación”.
Aprender hoy
para abrir
las puertas del mañana.
Ayudamos a personas de todas las edades a prepararse para su vida profesional mediante el aprendizaje creativo, el desarrollo de habilidades y experiencias prácticas.