La comunicación analiza las modas que moldean el significado del rostro humano en las culturas visuales contemporáneas, concentrándose, por un lado, en las prácticas generalizadas de exhibición facial en redes sociales como Facebook,...
moreLa comunicación analiza las modas que moldean el significado del rostro humano en las culturas visuales contemporáneas, concentrándose, por un lado, en las prácticas generalizadas de exhibición facial en redes sociales como Facebook, Instagram, Snapchat y Tinder y enfocándose, por otro lado, en las opuestas prácticas minoritarias de ocultación del rostro, incluyendo la máscara en el activismo político anti-establishment (Anonymous) y el velo en los códigos vestimentarios religiosos. A través de la invención y difusión de nuevas tecnologías visuales (fotografía digital, filtros visuales, así como software para el reconocimiento facial automático), a través de la creación y popularización de nuevos géneros de representación facial (selfie) y a través de nuevas modalidades de percepción, lectura y memorización de los rostros (por ejemplo, el “desplazamiento” [scrolling] de caras en Tinder), el significado de la cara humana está cambiando actualmente a escala global. Las cogniciones, las emociones y las acciones que la gente asigna a la interacción con su proprio rostro y con los de los demás están experimentando cambios dramáticos. A través de un enfoque interdisciplinario pero puntual, combinando historia visual, semiótica, fenomenología, antropología visual, pero también estudios de percepción de cara y recolección y análisis de grandes datos, la comunicación analiza las causas sociales y tecnológicas de estos cambios y sus efectos en términos de alteraciones en la percepción de uno mismo y en la interacción comunicativa. En la tensión entre, por un lado, los organismos políticos y económicos que presionan por una mayor divulgación, detección y comercialización del rostro humano (por razones de seguridad y control, con fines comerciales o burocráticos) y, por otro lado, las contra-tendencias de la ocultación facial (los padres que ocultan a sus hijos en Internet, los activistas políticos que esconden sus caras, los velos religiosos o estéticos, escritores y artistas como Bansky o Ferrante eligiendo no revelar su identidad), la sintaxis visual, la semántica, y la pragmática del rostro humano están evolucionando rápidamente. La comunicación expone un estudio inicial de este fenómeno sociocultural.